sábado, 16 de abril de 2016

Del perdón como decisión, sus matices y contradicciones



Para celebrar su 50 aniversario, el 12 de abril la Escuela de Filosofía de la Universidad Católica Andrés Bello desarrolló, junto al Instituto de Teología para Religiosos (ITER), la Escuela de Psicología, la Escuela de Derecho y la Maestría en Filosofía un evento que trató de un tema sensible para Venezuela: el perdón. La actividad incluyó cuatro disertaciones de expertos de distintas áreas. 



La perspectiva psicológica

            La psicóloga Ana Gabriela Pérez explicó que el tema del perdón es reciente en los estudios de la mente y que también son recientes las llamadas terapias del perdón. Estas terapias, dijo la doctora, pueden ser incongruentes con la visión tradicional del tratamiento psicológico que está libre de valores y de conceptos morales sobre lo que es bueno o malo, y esto representa un reto para quienes deseen ayudar en un consultorio psicológico a otros a perdonar.

            Por otro lado, Pérez advirtió que se presenta, al estimular el perdón como forma de sanación, la contradicción de quitar a la víctima su derecho al resarcimiento. ¿Qué no es el perdón? Para Pérez, el perdón no incluye la negación de los daños, ni el olvido, ni la justificación, ni la reconciliación si la víctima no la desea. ¿El perdón es la única vía para sanar una herida psicológica? Pérez expresó que el perdón es una decisión de las personas agredidas y que ellas están en libertad de buscar otras vías para superar sus traumas. La solución de los traumas significará que el rencor, la ira o la humillación no matizarán todos los aspectos de la vida de la persona, pero para esto no hace falta la reconciliación con el victimario.

            La doctora se refirió a las situaciones dramáticas de violencia y explicó que ese tipo de experiencias revelan a las personas "la verdad de que los hombres hieren" y que el azar "es el verdadero tutor de la vida", lo que rompe cualquier ilusión de seguridad y control. Ante esto, sugirió no estimular una fantasía del perdón o una fantasía del castigo como soluciones para la ruptura emocional de víctimas de experiencias dramáticas porque "imperdonable es el perdón antes de tiempo", antes de que la persona haya trabajado y explorado su trauma y sus heridas.

La perspectiva jurídica

            El profesor Tulio Álvarez habló sobre el papel del Estado en los procesos sociales de conflicto y reconciliación. "¿A quién corresponde el perdón? ¿Al Estado, a través de leyes de amnistía, a través de leyes de punto final? Realmente, en todo proceso de conflicto el perdón corresponde a la víctima, y cuando hablamos de bandas en conflicto, hay víctimas de banda y banda, de ambos lados. Para que se genere una solución a ese conflicto, necesariamente hay un ingrediente clave (...) que es el reconocimiento del otro", expresó.

            De acuerdo con el jurista, además del reconocimiento del otro, la sociedad requiere desarrollar un adecuado proceso de negociación, actos aceptables de justicia y regulación postconflicto para que la reconciliación pueda ocurrir luego de enfrentamientos de grandes dimensiones.

            En opinión del profesor universitario, la Ley de Amnistía que aprobó la Asamblea Nacional no "tiene nada que ver con un proceso de paz y reconciliación, ese no era su objetivo (...). Hay que decir es la verdad: la Ley de Amnistía es un acto de justicia. Esa es la verdad, pero no es un acto de reconciliación. ¿Por qué? Porque un sector de la sociedad, manipulado o no manipulado, eso no importa, se siente agredido".

            Finalizó su intervención con el señalamiento de que un verdadero proceso de reconciliación debe incluir el restablecimiento de las relaciones humanas; para lograr eso, cada una de las partes en conflicto debe reconocer su responsabilidad en los hechos de violencia social.

La perspectiva teológica

            El padre Manuel Teixeira, doctor en teología, advirtió que el perdón es difícil como lenguaje, como reflexión y como acción. "El perdón es imposible humanamente, pero es una verdad teológica", afirmó. 

            Misericordioso, clemente, lento a la ira, rico en amor y fiel: estos son algunos de los atributos del Dios judeocristiano que Teixeira vinculó a la gracia del perdón. Recordando pasajes de la Biblia, mencionó que el texto habla de un Dios que mantiene su amor "por mil generaciones" y perdona las iniquidades, mas no las deja impunes y castiga hasta la tercera generación la falta de los padres.

            Para Teixeira, Dios se desborda en amor y no en castigo, pero no deben los creyentes entender ese castigo de la forma que lo entienden en el ámbito judicial, como la anulación de derechos de un condenado. El castigo de Dios, sostuvo Teixeira, es una corrección amorosa que está relacionada con los atributos divinos anteriormente mencionados: misericordia, clemencia y fidelidad. 

            "Tiene más que ver con corrección amorosa que no deja al que cometió el pecado en el límite de su propia bajeza y lo eleva a la altura de la posibilidad de lo humano", añadió.

            Indicó que la palabra perdonar está relacionada con otro verbo, donar. ¿Qué es lo que se dona? Según el teólogo, al perdonar donamos la posibilidad de que la persona que cargaba con la culpa vuelva a sentirse íntegra. El perdón, en esa acepción, crea una responsabilidad compartida entre las personas que participan en él por los dones recibidos.

La perspectiva filosófica

            El director de la Escuela de Filosofía, Mario Di Giacomo, fue el último ponente del evento. En su exposición consideró lo que es el perdón y cómo las personas pueden llegar a perdonar. Explicó que la vida humana está sometida a riesgos y que en la trama de existencias cruzadas y de relaciones inadvertidas ocurren consecuencias impredecibles y, algunas, imperdonables. Ante esto, la sociedad judicializa la amnesia, estimula el obligado olvido de las faltas a través de prevenciones y remedios a las víctimas con la intención de normalizar la vida social. A esta práctica Di Giacomo la describió como la "revocación artificial de las vergüenzas".

            "El perdón pierde su foco en las políticas de la amnesia (...). Podemos aprobar una Ley de Amnistía, que no la vamos a aprobar, evidentemente, y sin embargo en una Ley de Amnistía puede estar contenida una serie de injusticias, pero al mismo tiempo es inevitable aprobarla. Las sociedades no pueden sino admitir una política semejante bajo pena de jamás recomenzar un camino conciliado", manifestó el doctor en filosofía.

            Dijo el profesor que el perdón "puro", subjetivo, no institucional ni funcionalista, es un proceso de purga que "enjuga, pero no borra" las cicatrices de las heridas. "Una política del perdón dejaría de lado el carácter irreparable del daño, la amnesia obligada por razones funcionales avalaría la existencia de víctimas y victimarios, por esto, los victimarios se verían absueltos de aquello que es precisamente irreparable", expresó.

            En su exposición, indicó que el perdón se encuentra al margen de las instituciones del castigo y de la teatralización de la penitencia. El perdón, además, no puede ser solo desgaste del tiempo, ese que sirve para olvidar faltas leves. Por lo anterior, el perdón de lo imperdonable, que no es solo avance del reloj, es un acto de espiritualidad donde las consciencias heridas e hirientes tienen que encontrarse para paradójicamente enriquecerse sin olvidar la falta, aunque en el proceso lleguen a actuar como si la hubieran olvidado.

            Este proceso, reiteró el profesor, no puede ser administrado políticamente, porque se obvian las contradicciones de las personas que deben lidiar con el dolor. Así las cosas, el perdón deja incluso de ser una decisión volitiva de las partes involucradas y se convierte en un devenir, algo que eventualmente puede o no suceder.

Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 16 de abril de 2016.
@AlvarezRiccio
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781

miércoles, 6 de enero de 2016

Pregunta al nuevo Ministro de Comunicaciones: ¿Tiene madurez la audiencia venezolana?



Este miércoles 6 de enero, el Presidente Nicolás Maduro anunció, en cadena de radio y televisión, un nuevo gabinete de Gobierno, que había prometido presentar al país después del 6 de diciembre, cuando su Partido Socialista Unido de Venezuela perdió las elecciones parlamentarias frente a la Mesa de la Unidad Democrática. 




            Nuestro interés, en este caso, es comentar exclusivamente lo que anunció el presidente Nicolás Maduro en materia comunicacional, por ser un área tan sensible en estos momentos de conflicto político.

1) ¿Qué dijo el Presidente?

            Informó que el nuevo Ministro de Comunicación de su Gobierno es Luis José Marcano, quien desde el 5 de octubre de 2015 pasado es presidente del canal del Estado, Venezolana de Televisión. ¿Cómo justificó este cambio el gobernante? Afirmó que la burguesía opuesta a su Gobierno, “domina a las sociedades a través de los hechos comunicacionales, y por la manipulación de la radio, la televisión y la prensa".

            Ordenó que debe sustituirse la “hegemonía comunicacional” de la "burguesía" e influenciar a la sociedad con "la verdad" revolucionaria, sus logros sociales y sus proyectos.

            Este 5 de enero, el Gobernante había anticipado algunas de estas ideas: justificó la derrota electoral de su partido por una "guerra psicológica" adelantada por medios de comunicación nacionales e internacionales. 

2) ¿Qué hay de nuevo en este anuncio?

            Más bien poco. Estas ideas han estado presentes en el Gobierno desde hace años. En 2008, el entonces ministro de Comunicación del presidente Hugo Chávez (), Andrés Izarra, dijo que los medios de comunicación privados, "latifundistas mediáticos", atentaban contra la estabilidad política del país y que, por el contrario, el Gobierno adelantaba la auténtica "democratización de la comunicación" a través de la creación de cientos de medios comunitarios y un sistema de medios públicos.

            Luego, en el Plan de la Patria Segundo Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019, entre sus objetivos generales, propuso "llevar a niveles no vitales la conexión de Venezuela con las redes de comunicación e información dominadas por las potencias neocoloniales", y contrarrestar la "producción y valorización de elementos culturales y relatos históricos generados desde la óptica neocolonial dominante, que circulan a través de los medios de comunicación e instituciones educativas y culturales".

3) ¿Qué oportunidades tiene el Gobierno de cumplir su objetivo?

            Si el objetivo del Gobierno es controlar lo que ven, leen y escuchan los venezolanos, filtrando aquellos contenidos que pudieran ser "perjudiciales" desde la óptica oficial, o saturando a las audiencias con mensajes gubernamentales, se pueden augurar pocos éxitos al nuevo Ministro según las tendencias de consumo de las audiencias.

            Un estudio del Centro de Investigaciones de la Comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello (CIC-UCAB) reveló que las televisoras del Estado no llegan al 8% de audiencia en todo el país. El director del CIC-UCAB, Carlos Delgado Flores (Castillo, 2016), explicó que los medios audiovisuales del Estado tienen esa baja audiencia porque "el contenido formativo es deficiente, hacen propaganda en vez de información, tienen baja calidad de imagen, deficiencias de producción, nada de posproducción. No cumplen con las prácticas periodísticas: no contrastan fuentes, no contextualizan, son anclas sin entrenamiento, con problemas de dicción". 

            De acuerdo con la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, de cada 100 hogares venezolanos, 65 tienen televisión por suscripción; por otro lado, crece la preferencia de la audiencia hacia la televisión internacional frente a la nacional (Franceschi, 2015). Entonces, no solo la audiencia de los medios del Estado es baja en comparación con otros canales y medios nacionales, sino que los medios nacionales en conjunto están perdiendo la carrera frente a los medios internacionales.

            Además de eso, la Comisión Nacionalde Telecomunicaciones también ha declarado que más del 60% de los ciudadanos en Venezuela tienen acceso a internet, siendo este un campo comunicacional que brinda a sus usuarios una gran autonomía, donde no existe programación por parte de un medio o de un grupo de medios, sino que el usuario administra su consumo. 

            Estos datos surgen en un escenario donde las capacidades de difusión del Gobierno han aumentado considerablemente. El Gobierno (Bisbal) en la actualidad cuenta con dos de las cuatro televisoras de señal abierta en el país, Venezolana de Televisión y Televisora Venezolana Social; a su vez cuenta con otros canales como Vive TV, Ávila TV, Consciencia TV, TVFANB, ZUM TV, PDVSA TV, TV Comunas, Colombeia TV, 123 TV y Telesur (canal de alcance regional en Suramérica); en el sector de la radio el Gobierno tiene la Radio Nacional de Venezuela con alcance en todo el país, el circuito YVKE Mundial que llega también a todo el territorio nacional por medio de estaciones aliadas, Radio Tiuna, Radio Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y la Radio del Sur; en el escenario de los impresos el Gobierno tiene el Correo del Orinoco, Ciudad Caracas, Ciudad Valencia, Ciudad Maracay, Ciudad Petare, Ciudad del Lago, Ciudad Guárico y Ciudad Cojedes (estos últimos 7 son de distribución gratuita, con altísima calidad de impresión); además, el Gobierno cuenta con versiones digitales de la mayoría de los medios anteriormente mencionados y cuentas en redes sociales, como @NicolasMaduro, con millones de seguidores. 

            Es notable que, en estos medios de comunicación, cuando se informa sobre la realidad nacional, se omiten informaciones problemáticas que puedan poner en tela de juicio la gestión gubernamental, algo que es, por demás, esperable. Son preocupantes, sin embargo, las denuncias que hacen organizaciones en defensa de la libertad de expresión como el Instituto de Prensa y Sociedad (2015), acerca del uso de estos medios públicos para atacar a los sectores políticos de la sociedad que disienten del pensamiento oficial. 

            El Instituto de Prensa y Sociedad reveló que durante la campaña electoral a las elecciones parlamentarias los medios televisivos más importantes del país favorecieron a los candidatos del Gobierno, incluso el día 3 de diciembre, cuando culminaba la campaña electoral, los candidatos del Gobierno pudieron enviar un mensaje a través de todos los canales audiovisuales del Sistema de Medios Públicos y por los medios privados Venevisión, Globovisión y Televen, en el marco de un programa especial que duró más de una hora. Una oportunidad como la anterior no la tuvo nunca la Mesa de la Unidad Democrática, lo que viola la ley electoral. Además de esto, la organización descubrió que, durante la campaña, la cantidad de publicidad de los candidatos del Partido Socialista Unido de Venezuela fue sensiblemente superior en los medios privados frente a la campaña de la Mesa de la Unidad Democrática.

4) Perspectivas teóricas para el Gobierno

            El investigador de la comunicación, Erick Torrico (2004), relata que desde los años 60, algunos estudios en ambos lados del Atlántico han considerado que los medios de comunicación privados construyen la hegemonía ideológica a través de la difusión de mensajes para el mantenimiento del sistema capitalista. Esto ocurriría a través de las llamadas industrias culturales, con sus contenidos simbólicos en noticias, telenovelas, películas, series y publicidades, que serían asimilados después por las audiencias supuestamente inertes, subyugadas.

            Uno de los más importantes críticos en Latinoamérica de las llamadas industrias culturales es el venezolano Antonio Pasquali. En una entrevista reciente para el sitio web Prodavinci (Linares, 2014), el longevo investigador explicó que durante los años 60 estudió la dominación comunicacional por parte de los medios porque consideraba que las audiencias eran reducidas a elementos pasivos que solo recibían los mensajes y no tenían capacidades de responder, ni de interpretar creativamente. Hoy en día afirma que con el auge de internet no solo la gente puede buscar la información que desea, sino que además todos los usuarios de internet se han convertido en emisores y son capaces de alterar los discursos sociales y participar en ellos. 

            Otro autor de renombre, Jesús Martín Barbero, colombiano, ha explicado que no son los mensajes de los grandes medios, sino las mediaciones (familia, relaciones sociales, cultura, educación, condiciones materiales) las que generan un campo semántico con el cual la persona significa los mensajes que percibe de los medios, lo cual debilita aún más la teoría de una dominación unidireccional por parte de los mismos. 

            En otras palabras, no son los medios quienes controlan, sino las personas, que hoy en día cuentan con más opciones para contrastar informaciones, que se han acostumbrado gracias a internet a reclamar y a interpelar y, por si fuera poco, han aprendido a leer a los medios en el marco de la inmensa abundancia de posibilidades (internet, televisión por suscripción, medios locales, libros, cine, teatro, mensajería de texto). ¿Cómo va a ser "dominada" una población como la venezolana que produce sin complacencia sus mordaces memes a través de las redes sociales?

            No decimos que no confluyan intereses detrás de los grandes medios privados, incluso los intereses de sus audiencias (la historia venezolana de los últimos 15 años lo ha demostrado), pero, ¿acaso no existen intereses detrás de los medios “públicos” cuando solo muestran un discurso rígido progubernamental y cuando sólo trabajan con sus logros, pero nunca sus fallas? ¿Dónde está el interés ciudadano en su diversidad real?

            Volvemos, ahora sí, a las posibilidades para el nuevo Ministro de Comunicaciones, presidente de Venezolana de Televisión, Luis José Marcano. Si el objetivo es controlar, no solo tendría poco éxito sino que estaría yendo en contra de una tendencia global; si el objetivo es convencer, no lo lograrán sin cambios reales en las mediaciones de la gente (salud, alimentación, educación, seguridad personal) porque los mensajes siempre serán contrastados con la realidad e interpretados a través de condiciones materiales; si el objetivo es dar más opciones a los venezolanos para poder comunicarse y estar informados, con gusto lo apoyaríamos y consideraríamos que estaría en sintonía con los tiempos que vive el país: justamente este 5 de enero los medios de comunicación pudieron informar libremente lo que aconteció dentro de la sala de sesiones del parlamento nacional, algo que desde hace años, en una Asamblea Nacional dominada por el Partido Socialista de Venezuela, no era posible.

            Le preguntamos entonces, al Ministro, ¿considera que la audiencia venezolana tiene madurez (es decir, tiene buen juicio, criterio y autonomía) y puede tener cada vez más opciones entre medios públicos y privados libres y plurales, o necesita un protector que la defienda de la “dominación” mediática?

Referencias

 

Bisbal, M. (2014). Medios de comunicación en Venezuela. Notas sobre nuestro escenario comunicacional. Encrucijadas de la comunicación en Venezuela. Centro Gumilla.
Castillo, M. A. (2016). ANTV: propaganda oficialista con poco rating. El Nacional.
Franceschi, K. (2015). La TV nacional pierde su audiencia frente al cable. El Nacional. Recuperado de http://www.el-nacional.com/escenas/TV-nacional-pierde-audiencia-frente_0_738526269.html
Instituto de Prensa y Sociedad. (2015). El desequilibrio informativo caracterizó el proceso electoral. Caracas. Recuperado de http://ipysvenezuela.org/2015/12/15/el-desequilibrio-informativo-caracterizo-el-proceso-electoral/
Linares, A. (2014, 7 14). Antonio Pasquali: “Hay que cerrar las escuelas de comunicación y refundarlas”. Recuperado de Prodavinci: http://prodavinci.com/2014/07/14/actualidad/antonio-pasquali-hay-que-cerrar-las-escuelas-de-comunicacion-y-refundarlas-una-entrevista-de-albinson-linares/
Torrico, E. (2004). Abordajes y periodis de la teoría de la comunicación. Bogotá: Norma.



Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 6 de enero de 2016.
@vicmalvar
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781


lunes, 31 de agosto de 2015

Reseña: La rebelión de los náufragos



Es complicada la comprensión de la actualidad política venezolana porque el Gobierno se ha encargado de reducir los espacios de periodismo independiente y los ha llenado con información panfletaria. Por eso, la labor de periodismo interpretativo y de investigación que realizó Mirtha Rivero es encomiable: publicó en octubre de 2010, con apoyo de la venezolana editorial Alfa, su libro “La rebelión de los náufragos”.

El libro detalla con narraciones, entrevistas y cronologías los retos que enfrentó la segunda Presidencia de Carlos Andrés Pérez (CAP) y sobre todo explora los motivos que llevaron a su salida del poder a través de un antejuicio de mérito cuya sustanciación fue más que dudosa.

El libro está bien escrito. Con meticulosidad la autora introduce al lector en las reuniones privadas de los partidos, del consejo de ministros, y del Palacio de Miraflores, y también lo arroja en eventos estridentes como el Caracazo (89) y los cuartelazos del 4 de febrero y 27 de noviembre (ambos en el año 92).

Otra virtud del libro es que, con entrevistas o citas textuales, dibuja a todos los personajes que fueron relevantes en esos años: CAP y sus tecnócratas; los partidos políticos tradicionales Acción Democrática y COPEI junto a otros como el Movimiento al Socialismo; los medios de comunicación y su gran crítica al sistema de partidos (sobre todo con la novela “Por estas calles”); los empresarios venezolanos quienes deseaban seguir recibiendo los beneficios del Estado; y, de último, los militares conspiradores.

¿Por qué cayó CAP? Rivero sugiere que hubo un concierto de intereses con los partidos, empresarios, medios de comunicación, sociedad civil y militar. Algunos sencillamente creyeron interpretar lo que el pueblo venezolano deseaba, "la cabeza del Presidente"; otros tenían viejas cuentas por cobrar; otros, ambición. El resultado final es que fue bloqueado un plan de Gobierno que empezaba a dar sus frutos y buscaba generar más libertades económicas y sociales con la superación del rentismo petrolero, causante de una pobreza heredada y de desarrollos no sostenibles.

Los análisis que algunos de los principales actores políticos de esos tiempos realizan son reveladores. Entrevistados por Rivero, esos coprotagonistas acusan intrigas entre militares de izquierda radical, políticos ambiciosos, medios de comunicación e intelectuales contagiados por la onda antipolítica. Los entrevistados también reconocen fallas de CAP y su equipo de ministros: dicen que no tuvieron prudencia suficiente para implementar su severo paquete de medidas, sobreestimaron sus capacidades y subestimaron a sus adversarios.

Particularmente, Acción Democrática y COPEI contribuyeron hasta el fin para lograr la salida de CAP. Esa separación del poder ocurrió súbitamente, sin posibilidad de defensa por parte del Presidente ante una acusación de peculado y malversación, y sin que nadie en el Congreso le diese el beneficio de la duda. No vieron los grandes partidos que esa lucha por el poder, en esos momentos críticos de forzada austeridad para Venezuela, pudo generar mayor desconfianza pública y abrió el camino para el intento de justificar históricamente los fallidos golpes.

Al final, y como si fuese una novela, este viaje hacia el pasado muestra como esos civiles, profesionales y políticos que aprobaron o sencillamente callaron ante lo que ahí pasó fueron luego excluidos por los golpistas militares encumbrados en el poder.

¿Tiene el libro de Mirtha Rivero vigencia? ¿Acaso no estamos en una situación económica tan grave como aquella que produjo el famoso Caracazo, con inflación incalculable, escasez y cada vez peores condiciones? ¿Están los partidos, los empresarios y los intelectuales aún sin presentar un plan alternativo y sincero que compita con el rentismo burocrático? ¿Está vivito el hombre de la etiqueta en los linchamientos públicos, en las vías de hecho, en la frustración? ¿Qué cunde si no es la desconfianza en los jóvenes profesionales que emigran, ¡escapan antes que sea tarde!, de Venezuela? ¿Espera el país todavía otro “vengador” o aprendimos la lección de la “Rebelión de los Náufragos”?

Leído lo leído, siento que comprendo a CAP cuando dijo: “hubiera preferido otra muerte”.

Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 31 de agosto de 2015.
@vicmalvar
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781