Mostrando entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de diciembre de 2017

Antonio Pasquali denuncia "la devastación chavista" en transporte y comunicaciones




   Actualmente en Venezuela, reparar o sustituir un equipo telefónico, informático o un automóvil son necesidades cuya satisfacción resulta inaccesible para muchos. A finales de noviembre un reportaje[i] periodístico informó que un teléfono inteligente de baja gama o “económico” podría costarle a alguien que perciba salario mínimo, al menos, dos años de trabajo. Asimismo, los precios y la escasez de cauchos, baterías y otras partes para vehículos privados y públicos “inmovilizan a los venezolanos”[ii], advirtió otra publicación. 
   Cada vez más incomunicados y aislados: así ve Antonio Pasquali, filósofo e investigador, a los venezolanos. A las circunstancias económicas difíciles para la adquisición y mantenimiento de equipos ya descritas se suman, a juicio del académico,  la decadencia de los sistemas que sostienen, en el país, la comunicación vial, ferroviaria, acuática, aérea, postal, impresa, telefónica, radioeléctrica y electrónica en general.

   El viernes 1ero de diciembre, Antonio Pasquali, fundador del Instituto de Investigaciones de la Comunicación (ININCO) en 1974, presentó su último libro: La devastación chavista. Transporte y comunicaciones, publicado con la participación de El Nacional y ABediciones. El autor, que se dio a conocer en Latinoamérica con su obra Comunicación y cultura de masas (1963), habló de su más reciente título en el marco de la II Feria del Libro del Oeste de Caracas, en un acto realizado en el Centro Cultural de la Universidad Católica Andrés Bello.

   Acerca del surgimiento de este libro, Pasquali relató que, en 2009, el presidente Hugo Chávez sacó el decreto 6.649, el cual prohibía el uso de internet en la administración pública por considerarlo un gasto suntuario. Expresó el escritor: “Esto ilustra perfectamente bien la imbecilidad de las dictaduras, el carácter regresivo que siempre tienen, el tenerle miedo al progreso. Nosotros en 2009 tuvimos un Presidente de la República que prohibió el uso de internet en la administración pública. Eso hay que recordarlo, yo me propuse recordárselo al país de alguna manera (…). Se me ocurrió que podía incluir este episodio en un libro un poco más extenso donde figurara entre los procesos de devastación practicados por el régimen chavista en todo el ámbito de transporte y comunicaciones".

   Más allá de sencillamente inventariar para generaciones posteriores los problemas y crisis de diversos sectores, el trabajo de Antonio Pasquali tiene un sentido rebelde y contestatario, orientado a concientizar sobre la importancia de la libre y efectiva comunicación.  El intelectual explica en su prólogo: comunicar es socializar, convivir y construir con el otro; por lo tanto, incomunicar, manipular la comunicación y obstruirla tiene consecuencias deshumanizantes. 

   “Así, modos del comunicar y formas del convivir son interdependientes; una comunicación autoritaria, up-down, genera sociedades sumisas, una comunicación bidireccional y dialogal, sociedades abiertas y democráticas. Intervenciones en códigos, canales, contenidos, soportes, emisores y destinatarios del libre comunicar, cuando no legitimadas y consensuadas por democrático convenio, siempre generan control, manipulación, avasallamiento, persuasión, intoxicación o esclavitud”, manifiesta Pasquali en las primeras páginas.

   La intención declarada del texto es advertir que cualquier crisis en comunicaciones y transporte es sistémica y no puntual, afecta “todos los compartimientos del humano quehacer, pueden acelerar o lentificar su devenir, hacerlo rentable o improductivo, ganador o perdedor”. Los gobiernos de Hugo Chávez Frías y Nicolás Maduro han producido “graves daños” a los sistemas de transporte y comunicaciones que inducen y refuerzan un “grave retorno al subdesarrollo”.

Datos de transporte y comunicación  

 


   Con nueve capítulos a lo largo de 108 páginas está presentado el libro La devastación chavista. Transporte y comunicaciones. Cada capítulo sintetiza informaciones, datos históricos y cifras que sirven para reflejar la evolución y el estado actual de distintos sectores analizados por el autor. 

   Del transporte terrestre destaca que, antes del chavismo, la democracia abrió 71.200 km de carreteras y que, desde 1999, el gobierno solo ha inaugurado 4.500 km. Alerta que, para 2017, el parque vehicular nacional es de los más vetustos y peligrosos del continente, después de Cuba y Haití, y que además se ha reducido de 5,3 millones de unidades a 4,1 millones, “un caso probablemente único en el mundo”. El mal estado de las vías y señales, junto a un parque automotor decadente, es la causa de que Venezuela figure entre los países con mayores índices de muertos en carretera — 4to lugar mundial —, dice Pasquali.

   El gobierno de Chávez, recuerda el investigador, planteó un “faraónico plan ferroviario de 300 millardos de dólares, 13.600 km de vías y delirantes previsiones de 6,5 millones de pasajeros-día” en 2006. De aquel programa, se instalaron 2.000 km de vías inconexas, de las cuales la mayoría quedó en el abandono por las deudas acumuladas con los contratistas. “El Plan 2006 está cadáver”, sentencia.

   Las informaciones sobre el transporte acuático son desalentadoras: Venezuela no cuenta con una marina mercante, “nada ingresa hoy al país en barco nacional”; la conflictividad política ahuyenta la navegación turística; PDV Marina cuenta con 17 tanqueros activos y 10 de ellos han sido retenidos en puertos extranjeros por no poder pagar la obligatoria limpieza; PDVSA se ve en la necesidad de alquilar hasta 75 tanqueros que generan gastos de 5 millardos de dólares anuales.

   En el cuarto capítulo, el ensayista describe el sector aéreo venezolano: 63 naves activas con más de 20 años de uso, sobreexplotadas; 55 naves en tierra “canibalizadas por falta de repuestos”; disminución de más de 65% de pasajeros nacionales y casi 30% de internacionales; compañías extranjeras han retirado a Venezuela de sus itinerarios porque el “Estado les debe 3.900 millones de dólares”.

   La prensa ha crecido en la región latinoamericana salvo en Venezuela. Durante el siglo XX, el país llegó a contar con más de 200 títulos, 2,7 millones de ejemplares y 61 diarios de provincia; en el siglo XXI, “por acoso judicial y administrativo del régimen” el número de diarios se redujo a 105, de los cuales 35, al menos, son progubernamentales. Por otra parte, Pasquali refiere que 55 periódicos han sucumbido temporal o definitivamente ante la distribución arbitraria de papel que decide un monopolio oficial.

   “Lo prudente es considerar que ya no disponemos de servicios públicos postales, casi enteramente privatizados, paradójicamente, por el chavismo”, advierte Pasquali. Acerca del servicio de correos público que por ley debe garantizar el Estado venezolano (Ipostel), el libro señala el colapso del sistema: hay 329 oficinas en el país, 11 sedes para cada millón de venezolanos. Muchos ciudadanos han tenido que recurrir a servicios privados para hacer sus envíos.

   En la telefonía móvil, se percibe la caída en la calidad del servicio de la CANTV luego de que, nacionalizada por Hugo Chávez, cobrara “tarifas populistas” — 50 bolívares paga, en promedio, una familia en 2017 por el servicio —. Esta situación ha llevado a la imposibilidad de importar repuestos o invertir en tecnología, y al endeudamiento de la compañía por 5 millardos de dólares.

   “Radio y TV, líderes de opinión, conforman el capítulo más turbulento y golpeado de las relaciones medios-poder chavista”, afirma el experto. Hugo Chávez, durante sus catorce años de gobierno, encadenó los medios radioeléctricos 2.334 veces y habló, con esas transmisiones obligadas, al país durante 243.404 minutos en total —“a razón de 48 min 10 seg diarios”—. Mantuvo el gobierno de Chávez una actitud agresiva contra los medios que llevó al siguiente saldo: 50 emisoras clausuradas; una relación, en radio, de 333 a 17 a favor del gobierno; en televisión, “60 oficialistas, 32 en autocensura y 1 disidente”. 

   Venezuela, en cuanto a la penetración de internet, está en el puesto 77 de 208 países, 10% por encima del promedio latinoamericano, pues la densidad nacional de internautas se ubica entre 57 y 63% de la población. No obstante, “controles políticos e institucionales, malas administraciones, desinversiones, imposición de tarifas populistas, inflación y control de cambios, cesación de pagos, impedimentos a la repatriación de capitales, peculados, robos de cable y equipos”  han estancado a Venezuela con una velocidad de internet de 1,4 Mb/seg en promedio, la más lenta del continente, sin que exista la posibilidad por parte de entidades públicas y privadas de invertir en tecnologías, hardware y repuestos para mejorar esta situación.

Más restricciones comunicacionales


   Las inquietudes de Antonio Pasquali se unen a otras voces que, en Venezuela y el exterior, han criticado el menoscabo de los derechos comunicacionales de los venezolanos. El 8 de noviembre fue publicada la llamada Ley contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, que había sido discutida y aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), órgano considerado ilegítimo por la oposición venezolana, por la mayoría de los países del continente americano y por la Unión Europea.

   Esta normativa redactada por la ANC amenaza con 20 años de prisión a quienes difundan, por cualquier medio, mensajes que supuestamente promuevan el odio. De acuerdo con organizaciones venezolanas que defienden la libertad de expresión como el Instituto de Prensa y Sociedad[iii] y Espacio Público[iv], la intención del gobierno es incentivar la autocensura de los medios y ciudadanos por igual, para así reducir las protestas y manifestaciones adversas a la gestión oficial. 

   La organización Medianálisis[v] presentó, el pasado 4 de octubre, los resultados de una investigación llevada a cabo a nivel nacional en la cual 368 periodistas fueron encuestados: 76 de medios impresos, 71 de televisoras, 137 de radios y 84 de medios digitales. El estudio descubrió que 50,3% de la muestra había recibido alguna agresión o amenaza por su trabajo; a 31,4% le ordenaron modificar un contenido antes de su publicación; por otra parte, 27,7% de los sujetos reconoció que se autocensuró para evitar demandas, ataques o no afectar los intereses de los propietarios del medio. Los voceros de Medianálisis interpretaron estos resultados como la consecuencia de un entorno legal y político hostil en Venezuela para el oficio periodístico.

   La ONG internacional Freedom House[vi], que estudia y valora a las naciones de acuerdo a índices de libertad y el respeto a los derechos civiles, en 2017 cambió la clasificación de Venezuela de país "parcialmente libre" a "no libre", debido a la usurpación de poderes legislativos de la Asamblea Nacional por parte del Tribunal Supremo al servicio del Poder Ejecutivo. En cuanto a la libertad de comunicación y de la prensa, Freedom House recuerda que desde 2004, con la Ley de Responsabilidad Social de Radio y Televisión, el gobierno ha castigado con multas, confiscación de equipos y hasta cierres a los medios de comunicación críticos. Asimismo, la ONG ha reprochado las prácticas ilegales llevadas a cabo por el gobierno chavista como la grabación y publicación de llamadas telefónicas de líderes opositores.


[i] Seijas Meneses, Carlos. El Nacional. Para comprar un celular inteligente hay que trabajar entre 2 y 12 años. 29 de noviembre de 2017. http://www.el-nacional.com/noticias/economia/para-comprar-celular-inteligente-hay-que-trabajar-entre-anos_213383

[ii] Abadí, Aliana. El Universal. Escasez de repuestos e inflación limitan movilización de venezolanos. 10 de noviembre de 2017. http://www.eluniversal.com/noticias/economia/escasez-repuestos-inflacion-limitan-movilizacion-venezolanos_677139

[iii] Balbi, Marianela. Ipys Venezuela. La ley contra el odio busca acabar con los vestigios de democracia en Venezuela. 21 de noviembre de 2017. http://ipysvenezuela.org/2017/11/21/la-ley-odio-busca-acabar-los-vestigios-democracia-venezuela/

[iv] Espacio Público. “Ley contra el odio” en Venezuela amenaza la libre expresión en América Latina. 17 de noviembre. http://espaciopublico.ong/ley-odio-venezuela-amenaza-la-libre-expresion-america-latina/

[v] Álvarez Riccio, Víctor Manuel. Revista SIC. Bajos salarios, censura y poca preparación afectan al gremio periodístico en Venezuela. 12 de octubre de 2017. http://revistasic.gumilla.org/2017/bajos-salarios-censura-y-poca-preparacion-afectan-al-gremio-periodistico-en-venezuela/



Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 10 de diciembre de 2017
@AlvarezRiccio
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781

domingo, 26 de febrero de 2017

Integrantes de revista Comunicación discuten dificultades del diálogo político en Venezuela



El lunes 20 de febrero se realizó una reunión de los integrantes del consejo de redacción de la revista Comunicación (publicación del Centro Gumilla), para conversar acerca del accidentado proceso de diálogo que el gobierno de Nicolás Maduro y  la oposición política agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática han desarrollado desde el último trimestre de 2016.

Para contar con distintas perspectivas, al encuentro organizado en el Centro de Actualización Profesional de la Universidad Católica Andrés Bello (Altamira) fueron invitados varios expertos: la internacionalista Elsa Cardozo, el periodista Alonso Moleiro, el sociólogo Ramón Piñango, el politólogo Francisco Alfaro y el historiador Tomás Straka.

¿Qué entendemos por diálogo? ¿Para qué sirve el diálogo en nuestro país? ¿Qué dificultades tienen los actores que participan en ese proceso para representar a las mayorías nacionales? Estas fueron algunas interrogantes que sirvieron para enfocar el intercambio de opiniones.

Cardozo dio inicio a la ronda de exposiciones. Advirtió que si bien no todas las transiciones a la democracia son pacíficas, eventualmente todas deben devenir en diálogo y encuentro en algún momento. Detalló que un diálogo puede incluir conversaciones preparatorias para una negociación política, la cual es un proceso más formal que supone hacer transacciones entre las partes.

En un conflicto como el venezolano, siempre existen transacciones que hacer. Entre los posibles convenios, Cardozo mencionó el restablecimiento de libertades políticas, amnistías, arreglos constitucionales ad hoc, concesiones a quienes dejan el poder, etcétera.

Previno la internacionalista que si no hay diálogo primero dentro de las filas opositoras para robustecer su proyecto como opción de poder, no se conseguirá forzar al gobierno a una negociación que abra camino a la transición ni el apoyo necesario de la comunidad internacional para consolidar los cambios.

La dificultad que comparten tanto el gobierno como la oposición para dialogar es que las mayorías venezolanas, afectadas por la polarización política, ven el diálogo como una capitulación. Con esta idea empezó su intervención el periodista Alonso Moleiro.

De acuerdo con el comunicador, la gran falla de la Mesa de la Unidad Democrática ha sido reducir sus actuaciones a los procesos electorales, y mostrar diferencias de criterios y visiones cuando no hay comicios para hacer campaña. Moleiro señaló que, por otro lado, en el chavismo existe una visión más compacta entre sus representantes y una unidad de propósito más honda para permanecer en el poder.

Si la Mesa de la Unidad Democrática privilegia la construcción de un movimiento para salvar la democracia en Venezuela por encima de las campañas para cargos públicos como las gobernaciones ("chatarra administrativa" en la actualidad, según Moleiro), estará en mejores condiciones para hacerle frente al diálogo y a otros escenarios de confrontación con el gobierno, opinó el periodista.

El profesor Ramón Piñango se mostró de acuerdo con Moleiro en que la noción de diálogo ha caído en un enorme desprestigio en la sociedad venezolana. "Rescatar la noción de diálogo en una democracia, que es esencial, nos va a costar Dios y su ayuda", dijo.

Piñango criticó que dentro de la oposición algunos actores prefieren que los ciudadanos no participen y también desean acallar las voces de otros líderes opositores. Con estas pugnas internas, ¿cómo podrá la Mesa de la Unidad Democrática hacer frente a tan formidable adversario que es el gobierno? Esto se preguntó el sociólogo. También reprochó que en la nueva estructura organizativa de la Unidad Democrática aumentó la burocracia, lo que puede entorpecer decisiones de urgencia en momentos claves.

Afirmó que las democracias son, por necesidad, desagradables porque todos los ciudadanos tienen la libertad de opinar, especialmente en esta época de redes sociales. Justamente ese derecho a la libre expresión es lo que debe defender la oposición en el diálogo y en cualquier escenario, para que los ciudadanos puedan manifestar la pluralidad social sin destruir al otro.

A propósito de las dificultades que tienen los cuadros opositores para dialogar entre sí, Francisco Alfaro argumentó que la sociedad venezolana en pleno no  comprende que los problemas sociales como la escasez, la impunidad de los delitos y las fallas en los servicios se deben a la falta de entendimiento político.

Como otros invitados a este encuentro de la revista Comunicación, Alfaro, politólogo, aseveró que los venezolanos han satanizado el diálogo y que cuando ocurren intentos de hacerlo estos constituyen la excepción a la regla de que las agrupaciones políticas no se comunican entre sí.

Acerca de la participación del Vaticano en el diálogo venezolano, Alfaro dijo que el representante de la Santa Sede no tenía definido su rol (¿mediador, árbitro o acompañante?), lo que causó problemas en los encuentros.

El especialista en política recomendó al gobierno reconocer y dar valor a la memoria histórica de sus adversarios porque, de no hacerlo, esa exclusión puede perpetuar la forma agresiva de vivir y de hacer la política en el país. Los gobernantes actuales se arriesgan a acumular más deudas con la sociedad si no respetan la pluralidad de los relatos políticos: los agraviados de hoy pueden ser gobierno en el futuro y cobrar esas deudas.

El historiador Tomás Straka fue el último invitado que ofreció a los miembros de la revista Comunicación su parecer acerca del diálogo. Expresó que la mayoría de los venezolanos siente rabia por la precaria situación del país y que esa condición anímica es semejante a la de las poblaciones de los países que van a la guerra.

La complicada tarea que tienen los líderes políticos hoy en día en Venezuela es explicar a sus conciudadanos que solo el diálogo evitaría un conflicto mucho peor al actual.

Algunos asistentes hicieron preguntas adicionales después de que finalizaron las exposiciones. ¿Qué papel deben jugar los medios de información en el diálogo? ¿Qué interés tiene el gobierno en dialogar? 

Sobre los medios, los invitados coincidieron en que deben informar con libertad sobre todo lo que hagan los representantes políticos, a pesar de que algunos líderes partidistas afirmen que los medios perturban el diálogo con sus noticias.

 Con respecto al interés del gobierno por dialogar, los expertos explicaron que el gobierno tiene mucho que perder si sale del poder y por eso usa el diálogo como una estrategia para ganar tiempo, pero no tiene motivos de peso para pactar y negociar cambios con la oposición. Por lo anterior, la alternativa democrática debe aclarar su proyecto y profesionalizar todavía más sus locuciones públicas para comprometer al gobierno a cumplir lo que se acuerde en un potencial diálogo. 


Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 26 de febrero de 2017
@AlvarezRiccio
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781


sábado, 22 de octubre de 2016

Jorge Tricás: Esta es una dictadura más feroz de lo que aparenta



Venezuela todavía está digiriendo lo que pasó el jueves 20 de octubre en la tarde, cuando varios tribunales penales estadales sin competencia en la materia dictaron medidas que ordenaron la suspensión del proceso de recolección de las voluntades de 20% del padrón electoral para activar el referendo revocatorio contra el presidente de la República, Nicolás Maduro. La decisión de estos tribunales se efectuó sincrónicamente y muy a conveniencia del gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela, cuyos máximos voceros han dicho sin pudor que no admitirán la realización de elecciones que pueden perder, lo que viola todo principio y valor democrático.

Jorge Tricás es profesor de sociología política de la Universidad Católica Andrés Bello y este octubre publicó, junto a Ediciones AB, editorial de la misma casa de estudios, el libro Dignidad de la Política, en el que denuncia el carácter totalitario del régimen chavista. 

¿Qué opina de la suspensión del proceso del referendo revocatorio?

Esto es un evento más en la secuencia del afán de dominación total que tiene esta gente, dan un paso tras otro, y esos pasos suponen derogar todos los derechos y garantías para lograr un totalitarismo a la criolla. Aquellos que realmente comprenden la naturaleza del régimen desde hace rato no están sorprendidos por esto. 

Algunas personas argumentan que el gobierno toma esta decisión porque teme el voto popular pero ¿se puede leer que el gobierno toma la decisión porque siente que puede hacerlo sin consecuencias?

Estoy completamente de acuerdo contigo. Hace rato ellos se han dado cuenta por sus sondeos y análisis de que no hay capacidad de reacción por parte de lo que se considera el mundo opositor, y de que la poca reacción que hay está en los predios de la legalidad totalitaria que ellos imponen, porque el totalitarismo genera una legalidad también, una legalidad ilegítima pero legalidad totalitaria a fin de cuentas.

¿Cómo leer lo que está pasando ahora a la luz del 6 de diciembre de 2015, cuando la oposición ganó de forma apabullante las elecciones a la Asamblea Nacional?

Lección aprendida por el lado de ellos, ese evento no se debe repetir jamás, y lo están diciendo clarito, no te están engañando, no va a haber elecciones de ningún tipo ni para elegir al representante de los ascensoristas porque resulta que el 6D puso en evidencia que ellos perdieron el apoyo clientelar porque eso dependía directamente de los precios del petróleo. Ya el gobierno es más consciente que tú, opositor, de que tiene el 80%  de la población en contra porque tú, opositor, no te has dado cuenta que tienes el 80% a favor y, por lo tanto, no lo utilizas. Así que lo que estamos viendo es una logia militar sumamente corrupta con afán de dominación totalitaria que busca eternizarse en el poder por cualquier medio.

¿Con qué recursos cuenta el gobierno ahora?

Está ocurriendo que ellos interpretan lo legal a conveniencia y pueden usar algo de pedagogía al respecto para crear docilidad a través de la demostración: juicios sumarios, detenciones arbitrarias, todas esas aberraciones jurídicas y violentas. Este es un régimen que domina por dos armas que son el terror y la ideología.

¿Qué opina de las órdenes que impiden a representantes de la oposición salir del país?

Bueno, es para quitarles vocería internacional y, por otro lado, intimidar y decapitar a la dirigencia. Recuerda que el totalitarismo domina por tres tipos de acciones que son matar a la persona jurídica, matar a la persona moral que todos llevamos dentro y, finalmente, usar el terror indiscriminado. Esta medida puntual es para matar a la persona jurídica en los dirigentes y de esa forma amedrentar a sus seguidores.

¿Qué pueden esperar los venezolanos de organismos internacionales para la solución de este conflicto?

Nadie va a venir a resolver los problemas por los que tú no quieres responsabilizarte.  Pensar que va a venir la ONU, la reina de Inglaterra, la Comunidad Europea, a solucionarte tus problemas es flojera y conformismo. ¿Qué podemos esperar de la comunidad internacional? Que avalen lo que tú hagas como respuesta a lo que estás viviendo, más nada. Nadie podrá sustituir el esfuerzo personal que los venezolanos hagamos en función de nuestras libertades, de nuestra república y nuestra democracia.

¿Existe la posibilidad de que la sociedad civil reaccione y restituya el orden constitucional?

Va a depender de muchas cosas. La reacción está condicionada al tipo de mensaje, comportamiento y actitud que asuma la dirigencia del mundo opositor aunque eso no es determinante. En última instancia, si la gente ve que la dirigencia no está a la altura, le pasa por encima, pero va a depender también de que haya en la población ciertos actores de vanguardia que sean la chispa que encienda la pradera, como puede ser el movimiento estudiantil.

¿Es Venezuela una dictadura?

Desde hace rato, y peor de lo que parece. En términos médicos te digo que epidérmicamente esto luce mejor de lo que es internamente, ahí hay metástasis. Esta es una dictadura más feroz de lo que aparenta.

Algunas encuestas dan al gobierno de Maduro un apoyo de aproximadamente 20% de la población, ¿no es mucho para la crisis generalizada que vive el país?

El gobierno está a la baja en simpatía popular, se habla de 80-20, pero esa correlación puede hasta invertirse.  El gobierno podría levantar su apoyo entre sectores que por supervivencia se plieguen a sus dictámenes totalitarios. Por ejemplo, hablemos del sector financiero, ¿si esto se pone realmente feo tú crees que los bancos no se van a plegar a la dictadura? ¿Y el anillo industrial?

¿La posibilidad de que una dictadura tenga apoyo popular o lo incremente significa que son débiles los principios democráticos en el país?

En términos generales la salud de los glóbulos rojos de la democracia en la sociedad venezolana está por debajo del umbral, hay una anemia democrática.

¿Se puede elevar la defensa de los valores democráticos?

Sí, con una transfusión urgente de entusiasmo, de pedagogía política, de ética, de comportamientos ejemplares por parte de la dirigencia y de autoridades sociales. Se debe entusiasmar a la gente y hacerle ver que la democracia hay que defenderla con la vida.


Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 22 de octubre de 2016
@AlvarezRiccio
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781