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miércoles, 6 de enero de 2016

Pregunta al nuevo Ministro de Comunicaciones: ¿Tiene madurez la audiencia venezolana?



Este miércoles 6 de enero, el Presidente Nicolás Maduro anunció, en cadena de radio y televisión, un nuevo gabinete de Gobierno, que había prometido presentar al país después del 6 de diciembre, cuando su Partido Socialista Unido de Venezuela perdió las elecciones parlamentarias frente a la Mesa de la Unidad Democrática. 




            Nuestro interés, en este caso, es comentar exclusivamente lo que anunció el presidente Nicolás Maduro en materia comunicacional, por ser un área tan sensible en estos momentos de conflicto político.

1) ¿Qué dijo el Presidente?

            Informó que el nuevo Ministro de Comunicación de su Gobierno es Luis José Marcano, quien desde el 5 de octubre de 2015 pasado es presidente del canal del Estado, Venezolana de Televisión. ¿Cómo justificó este cambio el gobernante? Afirmó que la burguesía opuesta a su Gobierno, “domina a las sociedades a través de los hechos comunicacionales, y por la manipulación de la radio, la televisión y la prensa".

            Ordenó que debe sustituirse la “hegemonía comunicacional” de la "burguesía" e influenciar a la sociedad con "la verdad" revolucionaria, sus logros sociales y sus proyectos.

            Este 5 de enero, el Gobernante había anticipado algunas de estas ideas: justificó la derrota electoral de su partido por una "guerra psicológica" adelantada por medios de comunicación nacionales e internacionales. 

2) ¿Qué hay de nuevo en este anuncio?

            Más bien poco. Estas ideas han estado presentes en el Gobierno desde hace años. En 2008, el entonces ministro de Comunicación del presidente Hugo Chávez (), Andrés Izarra, dijo que los medios de comunicación privados, "latifundistas mediáticos", atentaban contra la estabilidad política del país y que, por el contrario, el Gobierno adelantaba la auténtica "democratización de la comunicación" a través de la creación de cientos de medios comunitarios y un sistema de medios públicos.

            Luego, en el Plan de la Patria Segundo Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019, entre sus objetivos generales, propuso "llevar a niveles no vitales la conexión de Venezuela con las redes de comunicación e información dominadas por las potencias neocoloniales", y contrarrestar la "producción y valorización de elementos culturales y relatos históricos generados desde la óptica neocolonial dominante, que circulan a través de los medios de comunicación e instituciones educativas y culturales".

3) ¿Qué oportunidades tiene el Gobierno de cumplir su objetivo?

            Si el objetivo del Gobierno es controlar lo que ven, leen y escuchan los venezolanos, filtrando aquellos contenidos que pudieran ser "perjudiciales" desde la óptica oficial, o saturando a las audiencias con mensajes gubernamentales, se pueden augurar pocos éxitos al nuevo Ministro según las tendencias de consumo de las audiencias.

            Un estudio del Centro de Investigaciones de la Comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello (CIC-UCAB) reveló que las televisoras del Estado no llegan al 8% de audiencia en todo el país. El director del CIC-UCAB, Carlos Delgado Flores (Castillo, 2016), explicó que los medios audiovisuales del Estado tienen esa baja audiencia porque "el contenido formativo es deficiente, hacen propaganda en vez de información, tienen baja calidad de imagen, deficiencias de producción, nada de posproducción. No cumplen con las prácticas periodísticas: no contrastan fuentes, no contextualizan, son anclas sin entrenamiento, con problemas de dicción". 

            De acuerdo con la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, de cada 100 hogares venezolanos, 65 tienen televisión por suscripción; por otro lado, crece la preferencia de la audiencia hacia la televisión internacional frente a la nacional (Franceschi, 2015). Entonces, no solo la audiencia de los medios del Estado es baja en comparación con otros canales y medios nacionales, sino que los medios nacionales en conjunto están perdiendo la carrera frente a los medios internacionales.

            Además de eso, la Comisión Nacionalde Telecomunicaciones también ha declarado que más del 60% de los ciudadanos en Venezuela tienen acceso a internet, siendo este un campo comunicacional que brinda a sus usuarios una gran autonomía, donde no existe programación por parte de un medio o de un grupo de medios, sino que el usuario administra su consumo. 

            Estos datos surgen en un escenario donde las capacidades de difusión del Gobierno han aumentado considerablemente. El Gobierno (Bisbal) en la actualidad cuenta con dos de las cuatro televisoras de señal abierta en el país, Venezolana de Televisión y Televisora Venezolana Social; a su vez cuenta con otros canales como Vive TV, Ávila TV, Consciencia TV, TVFANB, ZUM TV, PDVSA TV, TV Comunas, Colombeia TV, 123 TV y Telesur (canal de alcance regional en Suramérica); en el sector de la radio el Gobierno tiene la Radio Nacional de Venezuela con alcance en todo el país, el circuito YVKE Mundial que llega también a todo el territorio nacional por medio de estaciones aliadas, Radio Tiuna, Radio Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y la Radio del Sur; en el escenario de los impresos el Gobierno tiene el Correo del Orinoco, Ciudad Caracas, Ciudad Valencia, Ciudad Maracay, Ciudad Petare, Ciudad del Lago, Ciudad Guárico y Ciudad Cojedes (estos últimos 7 son de distribución gratuita, con altísima calidad de impresión); además, el Gobierno cuenta con versiones digitales de la mayoría de los medios anteriormente mencionados y cuentas en redes sociales, como @NicolasMaduro, con millones de seguidores. 

            Es notable que, en estos medios de comunicación, cuando se informa sobre la realidad nacional, se omiten informaciones problemáticas que puedan poner en tela de juicio la gestión gubernamental, algo que es, por demás, esperable. Son preocupantes, sin embargo, las denuncias que hacen organizaciones en defensa de la libertad de expresión como el Instituto de Prensa y Sociedad (2015), acerca del uso de estos medios públicos para atacar a los sectores políticos de la sociedad que disienten del pensamiento oficial. 

            El Instituto de Prensa y Sociedad reveló que durante la campaña electoral a las elecciones parlamentarias los medios televisivos más importantes del país favorecieron a los candidatos del Gobierno, incluso el día 3 de diciembre, cuando culminaba la campaña electoral, los candidatos del Gobierno pudieron enviar un mensaje a través de todos los canales audiovisuales del Sistema de Medios Públicos y por los medios privados Venevisión, Globovisión y Televen, en el marco de un programa especial que duró más de una hora. Una oportunidad como la anterior no la tuvo nunca la Mesa de la Unidad Democrática, lo que viola la ley electoral. Además de esto, la organización descubrió que, durante la campaña, la cantidad de publicidad de los candidatos del Partido Socialista Unido de Venezuela fue sensiblemente superior en los medios privados frente a la campaña de la Mesa de la Unidad Democrática.

4) Perspectivas teóricas para el Gobierno

            El investigador de la comunicación, Erick Torrico (2004), relata que desde los años 60, algunos estudios en ambos lados del Atlántico han considerado que los medios de comunicación privados construyen la hegemonía ideológica a través de la difusión de mensajes para el mantenimiento del sistema capitalista. Esto ocurriría a través de las llamadas industrias culturales, con sus contenidos simbólicos en noticias, telenovelas, películas, series y publicidades, que serían asimilados después por las audiencias supuestamente inertes, subyugadas.

            Uno de los más importantes críticos en Latinoamérica de las llamadas industrias culturales es el venezolano Antonio Pasquali. En una entrevista reciente para el sitio web Prodavinci (Linares, 2014), el longevo investigador explicó que durante los años 60 estudió la dominación comunicacional por parte de los medios porque consideraba que las audiencias eran reducidas a elementos pasivos que solo recibían los mensajes y no tenían capacidades de responder, ni de interpretar creativamente. Hoy en día afirma que con el auge de internet no solo la gente puede buscar la información que desea, sino que además todos los usuarios de internet se han convertido en emisores y son capaces de alterar los discursos sociales y participar en ellos. 

            Otro autor de renombre, Jesús Martín Barbero, colombiano, ha explicado que no son los mensajes de los grandes medios, sino las mediaciones (familia, relaciones sociales, cultura, educación, condiciones materiales) las que generan un campo semántico con el cual la persona significa los mensajes que percibe de los medios, lo cual debilita aún más la teoría de una dominación unidireccional por parte de los mismos. 

            En otras palabras, no son los medios quienes controlan, sino las personas, que hoy en día cuentan con más opciones para contrastar informaciones, que se han acostumbrado gracias a internet a reclamar y a interpelar y, por si fuera poco, han aprendido a leer a los medios en el marco de la inmensa abundancia de posibilidades (internet, televisión por suscripción, medios locales, libros, cine, teatro, mensajería de texto). ¿Cómo va a ser "dominada" una población como la venezolana que produce sin complacencia sus mordaces memes a través de las redes sociales?

            No decimos que no confluyan intereses detrás de los grandes medios privados, incluso los intereses de sus audiencias (la historia venezolana de los últimos 15 años lo ha demostrado), pero, ¿acaso no existen intereses detrás de los medios “públicos” cuando solo muestran un discurso rígido progubernamental y cuando sólo trabajan con sus logros, pero nunca sus fallas? ¿Dónde está el interés ciudadano en su diversidad real?

            Volvemos, ahora sí, a las posibilidades para el nuevo Ministro de Comunicaciones, presidente de Venezolana de Televisión, Luis José Marcano. Si el objetivo es controlar, no solo tendría poco éxito sino que estaría yendo en contra de una tendencia global; si el objetivo es convencer, no lo lograrán sin cambios reales en las mediaciones de la gente (salud, alimentación, educación, seguridad personal) porque los mensajes siempre serán contrastados con la realidad e interpretados a través de condiciones materiales; si el objetivo es dar más opciones a los venezolanos para poder comunicarse y estar informados, con gusto lo apoyaríamos y consideraríamos que estaría en sintonía con los tiempos que vive el país: justamente este 5 de enero los medios de comunicación pudieron informar libremente lo que aconteció dentro de la sala de sesiones del parlamento nacional, algo que desde hace años, en una Asamblea Nacional dominada por el Partido Socialista de Venezuela, no era posible.

            Le preguntamos entonces, al Ministro, ¿considera que la audiencia venezolana tiene madurez (es decir, tiene buen juicio, criterio y autonomía) y puede tener cada vez más opciones entre medios públicos y privados libres y plurales, o necesita un protector que la defienda de la “dominación” mediática?

Referencias

 

Bisbal, M. (2014). Medios de comunicación en Venezuela. Notas sobre nuestro escenario comunicacional. Encrucijadas de la comunicación en Venezuela. Centro Gumilla.
Castillo, M. A. (2016). ANTV: propaganda oficialista con poco rating. El Nacional.
Franceschi, K. (2015). La TV nacional pierde su audiencia frente al cable. El Nacional. Recuperado de http://www.el-nacional.com/escenas/TV-nacional-pierde-audiencia-frente_0_738526269.html
Instituto de Prensa y Sociedad. (2015). El desequilibrio informativo caracterizó el proceso electoral. Caracas. Recuperado de http://ipysvenezuela.org/2015/12/15/el-desequilibrio-informativo-caracterizo-el-proceso-electoral/
Linares, A. (2014, 7 14). Antonio Pasquali: “Hay que cerrar las escuelas de comunicación y refundarlas”. Recuperado de Prodavinci: http://prodavinci.com/2014/07/14/actualidad/antonio-pasquali-hay-que-cerrar-las-escuelas-de-comunicacion-y-refundarlas-una-entrevista-de-albinson-linares/
Torrico, E. (2004). Abordajes y periodis de la teoría de la comunicación. Bogotá: Norma.



Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 6 de enero de 2016.
@vicmalvar
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781


sábado, 2 de mayo de 2015

¿Qué es Big Data?



Este ensayo pretende conocer qué es el fenómeno Big Data, en qué áreas se desarrolla, y qué opiniones se sostienen sobre él en la actualidad. Para eso, se escogió investigar información en internet de páginas web dedicadas a Big Data y opiniones de articulistas. Se espera, de esta forma, tener una comprensión general sobre Big Data y sus alcances.

1)    Big Data Fundamentals

Big Data es "sacar nuevas visiones profundas de datos previamente no estudiados e integrarlas a las operaciones de negocios (...) ¿Cómo? Implementando nuevas herramientas para hacer más análisis de más datos para más gente", así enuncia Big Data Fundamentals, un curso dictado a través de Internet por la Big Data University, con la participación de IBM.

El curso se refiere a Big Data como el procesamiento de una infinita cantidad de información que crece cada día en volumen, variaciones, velocidad y dispersión. Al asumir esta realidad, las empresas y organizaciones necesitan plataformas para percibir los datos, cuantificarlos, transmitirlos, resumirlos y valorarlos de acuerdo a su importancia y tipo para la toma de decisiones. Al final, el producto común de Big Data son tablas estadísticas que relacionan muestras mucho mayores y diversas de lo que nunca antes se pudo alcanzar.

En Big Data Fundamentals, son mostradas como ejemplo las múltiples fuentes de información que puede tomar en consideración el sector financiero: transacciones ejecutadas, datos personales de los clientes, eventos, correos electrónicos, redes sociales, equipos de seguridad, máquinas, videos e imágenes, fuentes externas como la prensa, relaciones institucionales, proveedores, empleados, contexto político, económico y social, la información de los sistemas de transporte global, datos del mercado de valores, entre otros. 

Con todas las fuentes de información anteriormente destacadas, el sector bancario y financiero podría realizar,  si sabe cómo,  reportes de las actividades, visualización de escenarios, modelos predictivos y mejoras en los procesos de atención y servicio al cliente.

Big Data es, entonces, una plataforma, no un software particular. Como plataforma o sistema integrado de varios tipos de software y equipos, un proyecto de Big Data incluye miles de depósitos de datos, corrientes informáticas, análisis en tiempo real de los datos, y equipos para clasificación de millones de piezas de información (estructuradas o no) que no cesan de generarse. 

La nueva complejidad de los datos trae nuevos retos, y es por ello que nace un nuevo profesional, el Científico de Big Data, una evolución del antiguo analista.

El Científico de Big Data no se dedica al estudio de una parte específica de un sistema, sino que tiene acceso a información de toda la organización y su contexto, por lo que necesita un conocimiento profundo del negocio para descubrir qué es importante en medio de la complejidad y tener la capacidad de comunicar sus hallazgos. "No solo entenderán los problemas de la organización, sabrán escoger los problemas cuyas soluciones son más valiosas, es un individuo renacentista que quiere aprender y traer cambios", dice el curso Big Data Fundamentals.

IBM, a través del curso, advierte las necesidades primordiales para desarrollar la Big Data: integración de información dispersa; supervisión de calidad, administración y clasificación de los datos; seguimiento del ciclo de vida de los datos;  seguridad y privacidad.

El curso da otro ejemplo de la complejidad de Big Data planteando su uso por el Gobierno estadounidense en el tema de seguridad nuclear. Asegura que una agencia gubernamental (cliente de IBM en la parte de Big Data) recibe información de cámaras de seguridad, de drones y aviones, de satélites, de dispositivos móviles, de las redes sociales, búsquedas en Google, mensajes de textos, reportes de inteligencia, análisis web,  de las computadoras instaladas en los complejos inmobiliarios, y de las máquinas que producen millones de gigas de información al día, y todo lo recibe en tiempo real. Con toda esta información, y a través de una plataforma Big Data, esa agencia puede fácilmente reconstruir un evento en una línea de tiempo y revisarlo en una perspectiva de 360 grados, es decir, desde todos los ángulos posibles.

Big Data es, concluye Big Data Fundamentals, una oportunidad para las industrias, el comercio, los Gobiernos y las comunidades de recibir mucha más información estadística pero con la condición de desarrollar un sistema para procesarla de manera confiable y segura.

2)    Críticas y precauciones con Big Data

Los autores Gary Marcus y Ernest Davis (The New York Times, 2014) enumeran motivos para desconfiar de la tendencia de tomar decisiones usando Big Data.

Big Data es "bueno detectando correlaciones, especialmente correlaciones sutiles que un análisis más pequeño podría perder" pero no dice cuáles son significativas, señalan.

Por otro lado, Big Data puede servir como un apoyo a un análisis científico tradicional y experimental, pero difícilmente se pueden tomar decisiones utilizando solamente Big Data, añaden los redactores. 

Otras críticas que presentan son: los instrumentos de medición de Big Data pueden ser burlados por la gente; muchos datos pueden hacer eco de errores anteriores especialmente si se sustraen de Internet;  cuando Big Data analiza texto, suele utilizar lectores que escogen determinadas palabras pero ignoran el contexto y si la cantidad de información es demasiado grande, nunca se podrá garantizar que el resultado estadístico  es preciso porque los datos de texto pueden estar en un contexto no deseado para la investigación.

"Cuando hablamos de datos, el tamaño no lo es todo", asegura Tim Hardford (FT Magazine, 2014).  Él indica que el primer reconocimiento a la Big Data fue el lanzamiento en 2008 de Google Flu Trends, un dispositivo que seguía la dispersión de la influenza en el mundo gracias a las búsquedas que hacían los usuarios de Google. El problema, advierte Hardford, es que años después los resultados generados fueron percibidos como exagerados porque la aplicación solo medía el número de búsquedas pero eso no significaba necesariamente la difusión de la enfermedad en una región específica.

En el tema de las redes sociales, Hardford señala que si se pudiesen capturar todos los mensajes generados, las predicciones para cualquier tema corren el riesgo de estar equivocadas porque las redes sociales no representan a todo el universo de una sociedad y solo a la parte que son usuarios de redes. 

"Estadistas están trabajando para desarrollar nuevos métodos que puedan atrapar esta oportunidad que es Big Data. Esos nuevos métodos son esenciales pero solo funcionarán si se construyen sobre viejas lecciones estadísticas, no ignorándolas", concluye Hardford.

Bernard Marr (Forbes, 2015), por su parte, advirtió que, si bien muchas empresas están buscando desarrollar proyectos de Big Data para extraer información de todas las fuentes posibles, lo hacen sin un propósito específico o sin un plan en mente.

También describe la posibilidad de errores administrativos a pesar de la utilización de Big Data. Explica que es posible que los directores de una organización no sepan qué hacer con la información que produce el laboratorio de análisis de data y por lo tanto cometan equivocaciones que signifiquen pérdidas para una empresa en vez de ganancias.

"Siento que la lección todavía no se ha aprendido. Esos con responsabilidad de reportar la data necesitan pensar ¿para quién es la data, y cómo puedo presentarla para asegurar que el mensaje llegó? Para uno de mis clientes, una compañía médica, los analistas recientemente crearon un reporte que era de 217 páginas. Al reemplazar la mayoría del texto con infografías, lo redujimos a 15 páginas que todavía contenían la información esencial", afirma Marr.

3)    Conclusiones

Big Data es reconocida como una tendencia que muchas empresas, organizaciones e incluso países están tomando en consideración para mejorar su eficiencia en el cumplimiento de objetivos. Sin embargo, Big Data es un fenómeno reciente que ha despertado desconfianza de ciertos sectores y, por lo tanto, todavía una valoración plena de sus alcances está sometida a hitos científicos que en el futuro estén relacionados con la implementación de estos sistemas. 

"Ellos han malinterpretado a la Big Data, calificándola como una fallida revolución de la prueba de hipótesis en ciencias sociales. Al hacerlo, ellos ignoran las áreas en las que Big Data ha hecho progreso substancial, como en los sitios webs ricos en datos, en la visualización de información y en el aprendizaje de máquinas", asegura César Hidalgo (Scientific American, 2014), Desarrollador de Carrera en el Massachusetts Institute of Technology, en respuesta a los críticos de Big Data.


4)    Fuentes


Big Data Fundamentals. Big Data University. http://bigdatauniversity.com/bdu-wp/bdu-course/big-data-fundamentals/. Revisado el 29 de marzo de 2015.

Eight (No, Nine!) Problems With Big Data. Gary Marcus y Ernest Davis. The New York Times. 6 de abril de 2014. http://www.nytimes.com/2014/04/07/opinion/eight-no-nine-problems-with-big-data.html. Revisado el 29 de marzo de 2015.

Where Big Data Fails. Bernard Barr. Forbes. 17 de marzo de  2015. http://www.forbes.com/sites/bernardmarr/2015/03/17/where-big-data-projects-fail/. Revisado el 29 de marzo de 2015.

Saving Big Data from Big Mouths. César Hidalgo. Scientific American. 29 de abril de 2015. http://www.scientificamerican.com/article/saving-big-data-from-big-mouths/. Revisado el 29 de marzo de 2014.


Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 2 de mayo de 2015.
@vicmalvar