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sábado, 22 de octubre de 2016

Jorge Tricás: Esta es una dictadura más feroz de lo que aparenta



Venezuela todavía está digiriendo lo que pasó el jueves 20 de octubre en la tarde, cuando varios tribunales penales estadales sin competencia en la materia dictaron medidas que ordenaron la suspensión del proceso de recolección de las voluntades de 20% del padrón electoral para activar el referendo revocatorio contra el presidente de la República, Nicolás Maduro. La decisión de estos tribunales se efectuó sincrónicamente y muy a conveniencia del gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela, cuyos máximos voceros han dicho sin pudor que no admitirán la realización de elecciones que pueden perder, lo que viola todo principio y valor democrático.

Jorge Tricás es profesor de sociología política de la Universidad Católica Andrés Bello y este octubre publicó, junto a Ediciones AB, editorial de la misma casa de estudios, el libro Dignidad de la Política, en el que denuncia el carácter totalitario del régimen chavista. 

¿Qué opina de la suspensión del proceso del referendo revocatorio?

Esto es un evento más en la secuencia del afán de dominación total que tiene esta gente, dan un paso tras otro, y esos pasos suponen derogar todos los derechos y garantías para lograr un totalitarismo a la criolla. Aquellos que realmente comprenden la naturaleza del régimen desde hace rato no están sorprendidos por esto. 

Algunas personas argumentan que el gobierno toma esta decisión porque teme el voto popular pero ¿se puede leer que el gobierno toma la decisión porque siente que puede hacerlo sin consecuencias?

Estoy completamente de acuerdo contigo. Hace rato ellos se han dado cuenta por sus sondeos y análisis de que no hay capacidad de reacción por parte de lo que se considera el mundo opositor, y de que la poca reacción que hay está en los predios de la legalidad totalitaria que ellos imponen, porque el totalitarismo genera una legalidad también, una legalidad ilegítima pero legalidad totalitaria a fin de cuentas.

¿Cómo leer lo que está pasando ahora a la luz del 6 de diciembre de 2015, cuando la oposición ganó de forma apabullante las elecciones a la Asamblea Nacional?

Lección aprendida por el lado de ellos, ese evento no se debe repetir jamás, y lo están diciendo clarito, no te están engañando, no va a haber elecciones de ningún tipo ni para elegir al representante de los ascensoristas porque resulta que el 6D puso en evidencia que ellos perdieron el apoyo clientelar porque eso dependía directamente de los precios del petróleo. Ya el gobierno es más consciente que tú, opositor, de que tiene el 80%  de la población en contra porque tú, opositor, no te has dado cuenta que tienes el 80% a favor y, por lo tanto, no lo utilizas. Así que lo que estamos viendo es una logia militar sumamente corrupta con afán de dominación totalitaria que busca eternizarse en el poder por cualquier medio.

¿Con qué recursos cuenta el gobierno ahora?

Está ocurriendo que ellos interpretan lo legal a conveniencia y pueden usar algo de pedagogía al respecto para crear docilidad a través de la demostración: juicios sumarios, detenciones arbitrarias, todas esas aberraciones jurídicas y violentas. Este es un régimen que domina por dos armas que son el terror y la ideología.

¿Qué opina de las órdenes que impiden a representantes de la oposición salir del país?

Bueno, es para quitarles vocería internacional y, por otro lado, intimidar y decapitar a la dirigencia. Recuerda que el totalitarismo domina por tres tipos de acciones que son matar a la persona jurídica, matar a la persona moral que todos llevamos dentro y, finalmente, usar el terror indiscriminado. Esta medida puntual es para matar a la persona jurídica en los dirigentes y de esa forma amedrentar a sus seguidores.

¿Qué pueden esperar los venezolanos de organismos internacionales para la solución de este conflicto?

Nadie va a venir a resolver los problemas por los que tú no quieres responsabilizarte.  Pensar que va a venir la ONU, la reina de Inglaterra, la Comunidad Europea, a solucionarte tus problemas es flojera y conformismo. ¿Qué podemos esperar de la comunidad internacional? Que avalen lo que tú hagas como respuesta a lo que estás viviendo, más nada. Nadie podrá sustituir el esfuerzo personal que los venezolanos hagamos en función de nuestras libertades, de nuestra república y nuestra democracia.

¿Existe la posibilidad de que la sociedad civil reaccione y restituya el orden constitucional?

Va a depender de muchas cosas. La reacción está condicionada al tipo de mensaje, comportamiento y actitud que asuma la dirigencia del mundo opositor aunque eso no es determinante. En última instancia, si la gente ve que la dirigencia no está a la altura, le pasa por encima, pero va a depender también de que haya en la población ciertos actores de vanguardia que sean la chispa que encienda la pradera, como puede ser el movimiento estudiantil.

¿Es Venezuela una dictadura?

Desde hace rato, y peor de lo que parece. En términos médicos te digo que epidérmicamente esto luce mejor de lo que es internamente, ahí hay metástasis. Esta es una dictadura más feroz de lo que aparenta.

Algunas encuestas dan al gobierno de Maduro un apoyo de aproximadamente 20% de la población, ¿no es mucho para la crisis generalizada que vive el país?

El gobierno está a la baja en simpatía popular, se habla de 80-20, pero esa correlación puede hasta invertirse.  El gobierno podría levantar su apoyo entre sectores que por supervivencia se plieguen a sus dictámenes totalitarios. Por ejemplo, hablemos del sector financiero, ¿si esto se pone realmente feo tú crees que los bancos no se van a plegar a la dictadura? ¿Y el anillo industrial?

¿La posibilidad de que una dictadura tenga apoyo popular o lo incremente significa que son débiles los principios democráticos en el país?

En términos generales la salud de los glóbulos rojos de la democracia en la sociedad venezolana está por debajo del umbral, hay una anemia democrática.

¿Se puede elevar la defensa de los valores democráticos?

Sí, con una transfusión urgente de entusiasmo, de pedagogía política, de ética, de comportamientos ejemplares por parte de la dirigencia y de autoridades sociales. Se debe entusiasmar a la gente y hacerle ver que la democracia hay que defenderla con la vida.


Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 22 de octubre de 2016
@AlvarezRiccio
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781




domingo, 26 de junio de 2016

Periodistas, estimuladores del pensamiento en medio de la complejidad






El periodismo no podría ser hoy en día una profesión más debatida en Venezuela. La discusión sobre este oficio se resalta este 27 de junio, cuando los periodistas celebran su día. 

Los políticos interpretan esta conmemoración de acuerdo a sus propias narrativas: el Gobierno da inicio al Congreso de la Patria, Capítulo Comunicaciones, para incentivar "la participación masiva de las diferentes bases de la revolución en las redes sociales"; la oposición resalta la importancia del trabajo de los periodistas en la lucha por un cambio político, porque con su esfuerzo se conocen los hechos que algunos prefieren ocultar. Asimismo, en todo el país organismos públicos y privados envían cartas de congratulación a los periodistas que han cubierto sus fuentes, y en algunas empresas preparan fiestas para agasajar a reporteros, entrevistadores, cronistas, redactores, fotógrafos y más. Ciertamente, la labor periodística no pasa desapercibida.

Por otro lado, organizaciones como el Colegio Nacional de Periodistas, el Instituto de Prensa y Sociedad, Espacio Público y las escuelas de Comunicación Social buscan crear consciencia sobre la importancia del periodismo para la democracia y denuncian los obstáculos que el periodismo ha enfrentado durante el Gobierno del ex presidente Hugo Chávez y, ahora, con el Gobierno de Nicolás Maduro. Se resaltan ataques recientes, algunos de alto impacto, contra periodistas, como la agresión a 19 reporteros que cubrieron una protesta por comida en la Avenida Fuerzas Armadas de Caracas el pasado 2 de Junio; aquella jornada dejó un testimonio gráfico significativo: una fotografía mostró a tres comunicadores en el suelo, amenazados por civiles ante la actitud pasiva de un Guardia Nacional.

¿Por qué el periodismo en Venezuela es debatido? ¿Por qué el Gobierno abre un capítulo Comunicaciones en su Congreso de la Patria? ¿A qué se deben las denuncias de agresiones a periodistas? El periodismo es constituyente y transformador de vínculos sociales y es un espacio de generación de sentido. Esto quiere decir que las informaciones, relatos e historias que se cuentan a través del periodismo en todas sus formas (impreso, radiofónico, televisivo y digital) se convierten en referencias para la comprensión de la realidad que tienen las personas, y a partir de allí se originan las prácticas sociales.

¿Cómo conoce la realidad y sus múltiples facetas un hombre? Observando su entorno y a través de los testimonios que otros le dan. Es evidente que ningún venezolano podría sin los medios de información saber lo que ocurre en las distintas regiones del país y tal vez ni siquiera en su ciudad.

El periodista debe advertir, entonces, que lo que cuente a los demás será fundamento de la visión de mundo de sus receptores. Afortunadamente el periodista no está solo en esa labor. Ahí están las organizaciones gremiales, las religiones, las universidades, las asociaciones civiles, los grupos culturales y más. En este nuevo siglo se añadió a la lista de productores de información el ciudadano común, a través de las redes sociales, hasta el punto de que más gente se informa en Internet con los millones de mensajes que comparten otros ciudadanos que utilizando los medios convencionales en manos de profesionales. 

En este escenario de complejidad, ¿para qué sirve el periodista? El reto ya no es solo buscar la información de una fuente específica, hacer las preguntas correctas para descubrir datos difíciles, verificar la confiabilidad de la fuente y, al final, presentar la historia de una forma comprensible y atractiva. Ahora el periodista debe ser un cartógrafo ágil en la red de comunicaciones sociales, y aportar, como un buen conversador, interpretaciones adecuadamente argumentadas. 

¿Por qué se dice esto? Porque información ya no falta (tal vez se tiene de más) y, en muchos casos, el periodista no es quien la produce, sino quien la compila y organiza. Es por eso que la labor periodística ya no está compuesta solo de las tareas clásicas descritas anteriormente (las cuales no deben abandonarse), sino que se hace necesario un ejercicio intelectual para interpretar la información que cada vez es más abundante, variada y fragmentada. A esto hay que añadir la nueva dimensión “glocal”, que obliga al periodista a entender a su sociedad dentro del mundo.

Con información filtrada y curada, e interpretaciones suficientemente argumentadas, el periodista se convierte en un guía que ayuda a la comprensión de los procesos sociales. ¿Se corre el riesgo de que los argumentos no sean buenos o falten informaciones relevantes? Está ahí otro reto del periodista contemporáneo, porque los ciudadanos comunes, conectados en red, muchas veces tienen mejores datos y pueden desarrollar sus propios argumentos, respondiendo así a la falla del profesional.

Valorado todo lo anterior, es comprensible que la comunicación y el periodismo estén sometidos a debate. En este país, donde varias narrativas buscan construir el sentido presente y futuro de toda la sociedad, y las mismas se presentan antagónicas, es labor del periodista aportar interpretaciones incluyentes e investigaciones con buen sustento para apoyar a los ciudadanos en el mejoramiento de su juicio crítico. Son los periodistas estimuladores del pensamiento libre, que no está encasillado en una sola manera de comprender los hechos. 

Ante la exigencia de responder a la complejidad, finalmente el periodista necesita reflexionar sobre los impactos que tiene su trabajo en las tensiones de la sociedad venezolana, tan conflictiva y dramática en tiempos recientes, sacudida por saqueos, falta de medicinas y alimentos, y una lucha política cuyo fin aún no se avizora.

¡Feliz día y ánimo, colegas periodistas!




Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 27 de junio de 2016.
@AlvarezRiccio
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781