Este ensayo busca, de forma
general, definir los conceptos de sociedad de la información, sociedad del
conocimiento y explorar la investigación cuantitativa de la comunicación.
Para
tales objetivos, se divide en dos secciones: en la primera son presentados
nociones de las sociedades de la información y del conocimiento de acuerdo a
documentos de la Organización de las Naciones Unidas, así como también un
ejemplo de la relación entre el concepto de la sociedad del conocimiento y la
sociedad venezolana.
En
la segunda se explican los métodos para investigar cuantitativamente los
procesos de comunicación.
1)
¿Qué
son las sociedades de la información y del conocimiento?
Las
sociedades de la información y del conocimiento son temas de interés mundial.
Así lo demuestra el documento de la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) titulado
“Hacia las sociedades del conocimiento” (2005).
Siempre
han existido las sociedades del conocimiento, grupos que acumularon saberes de
distintos tipos pero hasta la llegada del “Siglo de las Luces y la afirmación
de los derechos humanos” estos saberes se manejaron de forma privada y la
mayoría de las personas no tenían acceso a ellos (pp. 17-18).
Indica
la Unesco que “la noción de sociedad de la información se basa en los progresos
tecnológicos. En cambio, el concepto de sociedades del conocimiento comprende
dimensiones sociales, éticas y políticas mucho más vastas” (p. 17). Este
concepto es ampliado por la organización internacional:
La información es en potencia una
mercancía que se compra y vende en un mercado y cuya economía se basa en la
rareza, mientras que un conocimiento (…)
pertenece legítimamente a cualquier mente razonable, sin que ello contradiga la
necesidad de proteger la propiedad intelectual. (p. 19)
Define
la Unesco, entonces, dos significados interrelacionados pero que no son lo
mismo: la sociedad de la información, que es la capacidad a través de nuevas
tecnologías de intercambiar, mercadear y transmitir datos, y la sociedad del
conocimiento, que es compartir informaciones para favorecer el desarrollo de
las sociedades porque una sociedad del conocimiento “debe garantizar el
aprovechamiento compartido del saber” (p. 18).
La
Unesco, en su informe, relaciona la libertad de expresión y la formación de
sociedades del conocimiento para el desarrollo social. A través de la libertad
de expresión y de investigación científica se permiten el diálogo, la apertura
y los debates necesarios sobre temas que son de interés a todos los participantes
de comunidad (p. 30).
Para
la formación de sociedades del conocimiento no basta con mayor acceso a
información (tecnología) y la garantía del derecho de libertad de expresión. Hace
falta, asegura la Unesco, trabajar en otros instrumentos formativos que no
deben ser abandonados por el auge de internet, porque son esos los que permiten
tener un espíritu crítico ante las informaciones. Estos medios de son: la
prensa, la radio, la televisión “y, sobre todo, la escuela” (p. 18).
El
avance hacia las sociedades del conocimiento, entonces, está ligado a la
escolaridad. La Unesco afirma:
Incluso en los países más ricos que han
logrado en principio universalizar la escolarización, se estima que puede
alcanzar un 25% la proporción de habitantes que no cuentan con las
competencias y aptitudes
necesarias para participar
plenamente en la vida social y laboral. (p. 86)
Asimismo,
la generación de sociedades del conocimiento es un propósito ambicioso y
costoso:
Lograr educación básica para todos, promover
la educación para todos a lo largo de toda la vida, estimular una
generalización de los trabajos de investigación y desarrollo en todos los
países del mundo mediante la transferencia de tecnologías, la regulación de la
circulación mundial de competencias y el fomento de la solidaridad digital:
estos esfuerzos para lograr la participación de todos en el aprovechamiento
compartido del conocimiento y la constitución –incluso en los
países más desfavorecidos– de un auténtico potencial cognitivo representan una
tarea considerable. (p. 199)
Y es
que, si la formación de sociedades del conocimiento y su potencial para el
desarrollo está basado en la educación de la población, hay países en los que
esté objetivo parece un reto más difícil de lograr.
Es poco probable que el crecimiento
económico genere recursos suficientes para que los países en desarrollo puedan
alcanzar el objetivo de la Declaración del Milenio que pretende lograr el
acceso de todos a la educación básica de aquí al año 2015. Para conseguir este
objetivo en África sería necesario que el crecimiento económico anual superase
un 8%, lo cual no parece en absoluto previsible por ahora en la gran mayoría de
los países de este continente. (p. 200).
Algunas
recomendaciones para canalizar los esfuerzos hacia las sociedades del
conocimiento, especialmente para disminuir la falta de competencias digitales y
trabajar en el intercambio a través de internet, son el incremento de materiales
disponibles en internet, multiplicar los accesos comunitarios a internet,
avanzar hacia una certificación del conocimiento digital, crear
“colaboratorios” para aprovechar los conocimientos científicos compartidos, crear instrumentos estadísticos para medir el
trabajo de las sociedades del conocimiento e invertir más en educación de
calidad para todos. (pp. 205-207).
Vale
la pena destacar, por otra parte, que la formación de una sociedad de la
información y del conocimiento global está amenazada por diversas
circunstancias, algunas ajenas a las limitaciones socioeconómicos que
perjudican a las personas para acceder al conocimiento. Así puede entenderse en
el "Reporte del Relator Especial en la promoción y protección del derecho
a la libertad de opinión y expresión, Frank de La Rue" para la Asamblea
General de las Naciones Unidades, fechado el 16 de mayo de 2011.
Dicho
informe advierte, por ejemplo, sobre restricciones al uso de internet que
afectan tanto a ciudadanos comunes como a la prensa independiente, a las redes
sociales y otros medios de comunicación y difusión durante momentos de
desasosiego social o situaciones políticas relevantes. De la Rue dice que en el
contexto de las protestas de 2011 en el Medio Oriente y Norte de África fueron
los Gobiernos quienes desconectaron o limitaron el acceso a la información a
través de internet, lo que significó una violación por parte de los Estados en
garantizar el derecho humano a la libertad de expresión. Otra forma que usaron
algunos Estados para restringir o vigilar el libre intercambio de información
fue la afectación de internet a través del control de los prestadores privados del
servicio, ya sea por la vía legislativa o presiones políticas y económicas (De
la Rue, 2011, pp. 9-12).
"Dado
que Internet se ha convertido en una herramienta indispensable para el
ejercicio de los derechos humanos, para combatir la desigualdad y acelerar el
desarrollo y progreso humanos, asegurar el acceso universal a internet debe ser
prioridad de todos los Estados", afirma Frank de la Rue (p. 22).
En el ámbito venezolano, el profesor de la Universidad
Católica Andrés Bello, Carlos Delgado Flores, asegura que en Venezuela "viene surgiendo una
Sociedad del Conocimiento de manera sostenida, con alcance a, por lo menos, dos
generaciones" y da dos indicios para sostener su afirmación: el surgimiento
de “un nuevo
elector racional” que vota a raíz
del conocimiento que adquiere por internet y la relatividad de la brecha
digital. Sobre este último indicio, señala que 53% de la población venezolana
económicamente activa tiene apenas 7 años de escolaridad, y el 70% de los
usuarios de internet se ubican en los sectores socioeconómicos D y E. (Delgado
Flores, 2013, pp. 16-21).
¿Pudieran
los electores venezolanos estar tomando decisiones políticas basándose, en
parte, en conocimientos obtenidos a través de internet? ¿Puede una sociedad formar
sentido y razones comunes a través de la información disponible en internet y
las redes sociales?
2)
¿Cómo
investigar cuantitativamente la comunicación?
De
acuerdo con Roberto Hernández Sampieri et
al (2004, p. 345), medir es el proceso “de vincular conceptos abstractos
con indicadores empíricos”.
Añaden
los autores que “un instrumento de medición adecuado es aquel que registra
datos observables que representan verdaderamente los conceptos o las variables
que el investigador tiene en mente. En términos cuantitativos: capturo
verdaderamente la ‘realidad’ que deseo capturar”.
Las
primeras tres acepciones de la Real Academia Española dicen que comunicar
significa “hacer a otro partícipe de lo que uno tiene”, “descubrir, manifestar
o hacer saber a alguien algo”, “conversar, tratar con alguien de palabra o por
escrito”.
Con los conceptos anteriores, podemos definir que la
investigación cuantitativa de la comunicación es aquella que mide o contabiliza
indicadores de uno o varios fenómenos comunicacionales (sea a través de la
prensa, radio, televisión, internet, espacio público, etcétera) de acuerdo a
una serie de variables de interés para el estudio como lo son frecuencia de los
actos comunicativos, intenciones, efectos, temas, espacios que ocupan, número
de participantes de la comunicación, entre otros.
Se llega esta conclusión porque Hernández Sampiere et al señalan que:
Un estudio cuantitativo regularmente
elige una idea, que transforma en una o varias preguntas de investigación
relevantes (…), luego de éstas deriva hipótesis y variables; desarrolla un plan
para probarlas; mide las variables en un determinado contexto; analiza las
mediciones obtenidas (con frecuencia utilizando métodos estadísticos). (p. 6)
Como ejemplo de un estudio cuantitativo de la
comunicación, se puede nombrar el monitoreo de medios.
Según la página web Comunicologos.com, el monitoreo de
medios es:
Una técnica mediante la cual se realiza
el seguimiento y archivo de la performance mediática de un tema, una persona,
una organización, una campaña publicitaria, una marca, etc., en medios impresos
y digitales ya sean estos de alcance regional, nacional o local, para su
posterior análisis cuantitativo y cualitativo. (Comunicologos.com)
Concluye el artículo del sitio web que el ejercicio del
monitoreo de medios es útil para la generación de datos estadísticos, algo
propio de las investigaciones cuantitativas.
3)
Fuentes
Hernández Sampieri et al (2004). Metodología de la
investigación, Chile: McGraw-Hill.
Hacia las sociedades del
conocimiento. (2005). Ediciones Unesco. http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001419/141908s.pdf
De la Rue, F. (2011). Reporte del Relator Especial en la
promoción del derecho a la libertad de opinión y expresión. Asamblea General de
las Naciones Unidas http://www2.ohchr.org/english/bodies/hrcouncil/docs/17session/A.HRC.17.27_en.pdf
Monitoreo de medios. Comunicólogos. http://www.comunicologos.com/t%C3%A9cnicas/monitoreo-de-medios/
Flores Delgado, C. (2013). Indicadores de la
Sociedad del Conocimiento como modelo de desarrollo para Venezuela. IV Congreso
Venezolano de Investigadores de la Comunicación. http://www.congresoinvecom.org/index.php/invecom2013/INVECOM2013/paper/viewFile/442/367
Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 2 de mayo de 2015.
@vicmalvar