domingo, 21 de agosto de 2016

Cada día los venezolanos somos más pobres




Este año 2016 ha sido inmensamente noticioso para Venezuela, especialmente en el ámbito económico. El gobierno del presidente Nicolás Maduro ha hecho sus movimientos en ese terreno en el marco de una crisis que precariza la vida de los ciudadanos y que ha sido motivo de dramáticos titulares de prensa alrededor del mundo, tal es el caso de Venezuela is Dying, de la revista Times, o de las declaraciones del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, quien denunció que en Venezuela hay una crisis humanitaria.

Cronológicamente, se pueden listar algunas de las actuaciones más resaltantes del mandatario en lo que va de año: el 6 de enero en cadena nacional ratificó ministros y nombró nuevos titulares en su gabinete para enfrentar "una verdadera emergencia económica"; 14 de enero emitió el Decreto de Estado de Emergencia Económica con el cual podía requerir y tomar recursos de distinto tipo del sector privado nacional; el 13 de mayo firmó una extensión del Decreto de Emergencia Económica e incluyó un Estado de Excepción que dotó de poder a los llamados Comités Locales de Abastecimiento y Producción para ejercer funciones de vigilancia y control del orden público y, además, aumentar las fiscalizaciones del gobierno sobre comercios y empresas; el 11 de julio creó la Gran Misión Abastecimiento Soberano que dio al Ministro de la Defensa la potestad de dictar medidas especiales y regulaciones para sectores de productos básicos como alimentos y medicinas. En todo lo que va de año, el presidente Maduro ha fortalecido más su posición de máximo controlador de la economía, y ha involucrado cada vez más al sector militar en estas actividades.

Aquiles Martini Pietri, actual tesorero de Fedecámaras, director fundador de la empresa Corporación Lógica, y ex presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela (2010-2015), opina que la responsabilidad del desastre económico en Venezuela está precisamente en la forma de gobernar de Nicolás Maduro y en el proyecto que representa.


"La visión del régimen está enmarcada en el Plan de la Patria, y el Plan de la Patria no acepta, claramente, lo que es el libre mercado, la empresa privada vigorosa. Dicho eso, no es posible que con un gobierno como el que tenemos se pueda visualizar a futuro una empresa privada floreciente, todo lo contrario: cada vez van a haber más controles, cada vez más autoritarismo, cada vez más centralismo", declaró.

Se refirió a una medida reciente del presidente Maduro, el aumento de salario de 50% que ordenó para el 1ro de septiembre. "Nadie puede estar en desacuerdo en que aumentes el salario de la gente para que pueda vivir mejor, en cambio, decretado a la fuerza como este no es para que vivas mejor, va a generar más inflación y más pobreza", explicó.

De acuerdo con Martini Pietri, el gobierno ha enfrentado el problema económico desde el punto de vista de la distribución pero eso es poco efectivo porque el problema es de producción. 

"Lo que están haciendo es distribuir lo poco que hay. Es que eso es lógico, los militares tienen que tomar el control de los pocos recursos para que dentro de la anarquía que se está generando puedan las fuerzas públicas ordenar un poco", dijo.

¿En Venezuela hay una guerra? Sí, según el empresario, quien indicó que "el gobierno quiere acabar con todos los entes productivos del país, esa es única manera que tiene de controlar; acuérdate de que los gobiernos enmarcados en la visión socialista y comunista tienen que controlar todo para tener poder sobre la gente".

Todos somos más pobres

Es histórica la confrontación del ex presidente Chávez, y ahora de su sucesor Maduro, con la empresa privada. Justo este 16 de agosto, cuando el presidente Maduro decretó el aumento salarial de 50%, acusó a Fedecámaras de ser parte de la “burguesía parasitaria” que desarrolla la “guerra económica” contra la población venezolana.

Ante la idea de que los empresarios tienen alguna responsabilidad por la escasez, Martini Pietri refutó: "Desde hace más de un año aquí no existe ningún alimento que no se distribuya sin una guía del gobierno, el gobierno controla toda la importación de todos los bienes y de toda la materia prima".

Como representante del sector empresarial, expresó que los controles de precios, la violación a la propiedad privada, y una política generalmente hostil contra el sector productivo han tenido como consecuencia que el Producto Interno Bruto nacional "hoy representa 37% menos de lo que representaba hace dos años". Sobre su área de especialización, la inmobiliaria, refirió que la construcción privada lleva 24 trimestres consecutivos en caída. "Tú eres más pobre, sencillito, todo el mundo es más pobre, ¿cuánta gente se puede comprar un vehículo hoy en día? ¿Cuánta gente se puede comprar su vivienda? ".

"Aquí de aproximadamente 600 mil empresas que había hace 15 años ahora estamos hablando de menos de 200 mil. Han quebrado, se han tenido que ir, es inviable como se está manejando el país", manifestó.

Aún puede empeorar

De acuerdo con el vicepresidente, Aristóbulo Istúriz, lo peor de la crisis económica ya pasó y el país está "despegando". "Estarán despegando ellos que se quieren ir del país porque lo que les va a venir es leña", declaró Martini Pietri.

¿Cuándo se acabará la crisis económica y social en Venezuela? La respuesta del tesorero de Fedecámaras fue relativa: para el que ha muerto por falta de medicinas la crisis ya terminó, para el que ha sido asesinado por el hampa también, pero si la persona está “enchufada” en el gobierno, entonces, no quiere que la crisis se acabe. "A cada quien se le acaba cuando se le acaba. ¡Qué se va a abrir un hoyo negro y el país va a desaparecer del universo! No, a los países no les pasa eso, el ser humano siempre va a buscar manera de superarse", opinó.

Sin embargo, Martini Pietri aseveró que si el modelo político continúa como está, con los mismos actores y la misma forma de gobierno, cada día la economía estará más deprimida.

"¿Tú me preguntas qué le digo a una empresa sobre traer su dinero a Venezuela? Qué no lo traiga, no lo puede traer en estas condiciones, ¿cómo tú le recomiendas a alguien que traiga su dinero y caiga en manos del gobierno? Ahí está un ejemplo, Kimberly Clark, una empresa americana productora de artículos de higiene y limpieza, tuvieron que cerrar por falta de divisas, ¿qué hizo el gobierno? Se la robó, así de clarito, se la robó porque eso es propiedad privada", recordó el directivo de Fedecámaras.

¿Qué se requiere para que vuelvan las empresas a Venezuela? Confianza, enfatizó Martini Pietri, "y la confianza no se decreta, la confianza se genera con actos, con ejemplos”.

A los que se van

Reconoció que esta situación económica ha generado una pérdida importantísima: la emigración de más de un millón de personas del país, sobre todo jóvenes profesionales. "Creo que los jóvenes de hoy en día ven como se hace más inviable vivir, tener vivienda, una educación, un trabajo digno, porque un trabajo digno no es uno que no te permite ni siquiera adquirir la canasta básica", dijo.

"Aquiles, ¿tú estás promoviendo que la gente se vaya? ¡No! Yo estoy promoviendo que la gente aprenda, que la gente conozca otras cosas, que pueda comparar y que pueda entender. Cuando Venezuela salió al extranjero en los años 70, hablo de los estudiantes venezolanos que salimos, ¿salimos para quedarnos afuera? Salimos para aprender cosas nuevas, tecnologías nuevas, y somos muchos de los que estamos aquí", destacó.

“Si te vas a ir para aprender, vaya y vuelva, pero devuélvase, porque este país va a requerir, una vez que cambiemos los actores, una vez que cambiemos las políticas, una vez que cambiemos las visiones equivocadas, de los mejores profesionales calificados", concluyó.


Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 21 de agosto de 2016
@AlvarezRiccio
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781


domingo, 26 de junio de 2016

Periodistas, estimuladores del pensamiento en medio de la complejidad






El periodismo no podría ser hoy en día una profesión más debatida en Venezuela. La discusión sobre este oficio se resalta este 27 de junio, cuando los periodistas celebran su día. 

Los políticos interpretan esta conmemoración de acuerdo a sus propias narrativas: el Gobierno da inicio al Congreso de la Patria, Capítulo Comunicaciones, para incentivar "la participación masiva de las diferentes bases de la revolución en las redes sociales"; la oposición resalta la importancia del trabajo de los periodistas en la lucha por un cambio político, porque con su esfuerzo se conocen los hechos que algunos prefieren ocultar. Asimismo, en todo el país organismos públicos y privados envían cartas de congratulación a los periodistas que han cubierto sus fuentes, y en algunas empresas preparan fiestas para agasajar a reporteros, entrevistadores, cronistas, redactores, fotógrafos y más. Ciertamente, la labor periodística no pasa desapercibida.

Por otro lado, organizaciones como el Colegio Nacional de Periodistas, el Instituto de Prensa y Sociedad, Espacio Público y las escuelas de Comunicación Social buscan crear consciencia sobre la importancia del periodismo para la democracia y denuncian los obstáculos que el periodismo ha enfrentado durante el Gobierno del ex presidente Hugo Chávez y, ahora, con el Gobierno de Nicolás Maduro. Se resaltan ataques recientes, algunos de alto impacto, contra periodistas, como la agresión a 19 reporteros que cubrieron una protesta por comida en la Avenida Fuerzas Armadas de Caracas el pasado 2 de Junio; aquella jornada dejó un testimonio gráfico significativo: una fotografía mostró a tres comunicadores en el suelo, amenazados por civiles ante la actitud pasiva de un Guardia Nacional.

¿Por qué el periodismo en Venezuela es debatido? ¿Por qué el Gobierno abre un capítulo Comunicaciones en su Congreso de la Patria? ¿A qué se deben las denuncias de agresiones a periodistas? El periodismo es constituyente y transformador de vínculos sociales y es un espacio de generación de sentido. Esto quiere decir que las informaciones, relatos e historias que se cuentan a través del periodismo en todas sus formas (impreso, radiofónico, televisivo y digital) se convierten en referencias para la comprensión de la realidad que tienen las personas, y a partir de allí se originan las prácticas sociales.

¿Cómo conoce la realidad y sus múltiples facetas un hombre? Observando su entorno y a través de los testimonios que otros le dan. Es evidente que ningún venezolano podría sin los medios de información saber lo que ocurre en las distintas regiones del país y tal vez ni siquiera en su ciudad.

El periodista debe advertir, entonces, que lo que cuente a los demás será fundamento de la visión de mundo de sus receptores. Afortunadamente el periodista no está solo en esa labor. Ahí están las organizaciones gremiales, las religiones, las universidades, las asociaciones civiles, los grupos culturales y más. En este nuevo siglo se añadió a la lista de productores de información el ciudadano común, a través de las redes sociales, hasta el punto de que más gente se informa en Internet con los millones de mensajes que comparten otros ciudadanos que utilizando los medios convencionales en manos de profesionales. 

En este escenario de complejidad, ¿para qué sirve el periodista? El reto ya no es solo buscar la información de una fuente específica, hacer las preguntas correctas para descubrir datos difíciles, verificar la confiabilidad de la fuente y, al final, presentar la historia de una forma comprensible y atractiva. Ahora el periodista debe ser un cartógrafo ágil en la red de comunicaciones sociales, y aportar, como un buen conversador, interpretaciones adecuadamente argumentadas. 

¿Por qué se dice esto? Porque información ya no falta (tal vez se tiene de más) y, en muchos casos, el periodista no es quien la produce, sino quien la compila y organiza. Es por eso que la labor periodística ya no está compuesta solo de las tareas clásicas descritas anteriormente (las cuales no deben abandonarse), sino que se hace necesario un ejercicio intelectual para interpretar la información que cada vez es más abundante, variada y fragmentada. A esto hay que añadir la nueva dimensión “glocal”, que obliga al periodista a entender a su sociedad dentro del mundo.

Con información filtrada y curada, e interpretaciones suficientemente argumentadas, el periodista se convierte en un guía que ayuda a la comprensión de los procesos sociales. ¿Se corre el riesgo de que los argumentos no sean buenos o falten informaciones relevantes? Está ahí otro reto del periodista contemporáneo, porque los ciudadanos comunes, conectados en red, muchas veces tienen mejores datos y pueden desarrollar sus propios argumentos, respondiendo así a la falla del profesional.

Valorado todo lo anterior, es comprensible que la comunicación y el periodismo estén sometidos a debate. En este país, donde varias narrativas buscan construir el sentido presente y futuro de toda la sociedad, y las mismas se presentan antagónicas, es labor del periodista aportar interpretaciones incluyentes e investigaciones con buen sustento para apoyar a los ciudadanos en el mejoramiento de su juicio crítico. Son los periodistas estimuladores del pensamiento libre, que no está encasillado en una sola manera de comprender los hechos. 

Ante la exigencia de responder a la complejidad, finalmente el periodista necesita reflexionar sobre los impactos que tiene su trabajo en las tensiones de la sociedad venezolana, tan conflictiva y dramática en tiempos recientes, sacudida por saqueos, falta de medicinas y alimentos, y una lucha política cuyo fin aún no se avizora.

¡Feliz día y ánimo, colegas periodistas!




Víctor Manuel Álvarez Riccio
Caracas, 27 de junio de 2016.
@AlvarezRiccio
Colegio Nacional de Periodistas N° 22.781